Carnaval de 1954, ¡Aúpa el Carnaval!, gritábamos los peques del barrio Parque –Sur albaceteño pese a que dicho festejo estaba prohibido en la época (solamente en Tarazona de la Mancha y en alguna que otra localidad se celebraba con la debida precaución, según diversos adultos ).

Y así, niños y niñas , a la vez que degustábamos las clásicas monas de “Jueves Lardero” que elaboraban los panaderos el de Collado Piña, los dueños de “La Aldeana”, Alajarín , el de y el de , por citar unos pocos de los muchos que había en la lejana etapa, mercábamos caretas y antifaces de “El Espadachín”, “Duriat”, “Máscara Roja” y “Baco”, “Quasimodo” y “El Olonés”, piratas de “El Cachorro” y correteábamos por los alrededores de el “Asilo de San Antón” y las “Cuevas de Santa Bárbara” jugando a las espadas y al Oeste americano con permiso de “El Pequeño Luchador” y “Dan Barry el Terremoto” (las cándidas niñitas se vestían de Paulina, la novia de , bastante ausente en la serie, ya que su adorado galán seguía en Las Antillas rozándose con Flora, la tirana Lucía, Mercedes, Rosette y peleando con “Cabeza de Toro”, “El Mestizo”,”El Pulpo”, “ de Palo”… y con la peligrosa “Shaló”, la joven y atractiva joven semínola que no entendía al de Drumont, creía ser su esposa, lo acariciaba , abofeteaba y salvaba en ocasiones refugiándose con él en una lobera para resguardarse de una lluvia intensa menos complicada que la chica morena, ardiente y conflictiva.

Cerca de ellos, “Nakeya” el salvaje y su tribu dispuesto a asesinar al padre cuando un rayo atraído por el hacha de acero lo fulminaba…

¡Milagro! vociferaban los mestizos y caían de hinojos sobrecogidos por el prodigio. A continuación los corsarios y nuestro héroe abandonaban la colonia de los españoles asediada por los semínolas y emprendían un éxodo trágico a través de la selva tenebrosa, inexpugnable y misteriosa. Y aquí me despido hasta el episodio VII, contemplando la marcha penosa del esforzado pelotón y las soberbias portadas realizadas por el fantástico, dinámico e inimitable . Os deseo un buen comienzo de Feria y si nos vemos por el recinto charlaremos largo y tendido , por supuesto, de “El Espadachín Enmascarado”. Un placer y… ¡Un abrazo, amiguitos!

Valeriano Belmonte