Tu trazo grueso, seguro,
espontáneo, diferente,
cordial, benévolo y puro
conectaba con la gente…

…que aguardaba día tras día
como agua de mayo el chiste
que tantas veces hiciste
con acierto y simpatía.

Paladín de las viñetas,
al final de la jornada
te fuiste de madrugada
sin sonido de trompetas…
y en estas pobres cuartetas…

…mirando a tu nuevo Edén,
desde la tierra te digo
que mil gracias por lo bien
que te portaste conmigo.