Desde el verano de 1937 hasta diciembre, el Mayor José Pastor, estuvo reclutando jóvenes para nutrir a la 222 Brigada Mixta en las distintas localidades de Murcia, debiendo permanecer periodos de tiempo en Totana, Alhama y Lorca, meses que compartiría con sus cinco hijos, pues el menor, Fernando, nació en esas fechas. En el mes de Diciembre la 222 Brigada Mixta pasó a la reserva del Ejército de Andalucía.

Ese mismo mes, en fecha veintidós, las tropas republicabas entran en Teruel, la carnicería estaba servida, porque, además del fuego cruzado, los fusilamientos fugaces y la represalia irreflexiva, el frío hará estragos entre los combatientes, que aguantarán muerte y desgracias esperando al 1938. Porque el ocho de enero se considera conquistada la ciudad como una gran victoria del Ejército Popular sobre los sublevados, una lección que debería haber sido definitiva en le guerra, pero no sería así, pues el asedio para la reconquista se estaba planificando con inusitada rapidez. El cuatro de febrero, mientras tanto, Hitler se autoproclama comandante supremo de las fuerzas armadas alemanas.

El veintidós de febrero las tropas republicanas huyen disparando, incluso sobre sus propios desertores. Aranda y Varela toman Teruel. Mientras, en Orihuela, la calma es relativa, pues las noticias del frente son desgarradoras, muchos de sus vecinos están luchando, sus familias sufriendo. Todos los chavales que vivían en la casa de José Pastor iban al colegio, donde impartía clase una profesora de Valencia, llamada Consuelo, persona estupenda que les enseñaba canciones en valenciano. Entre las niñas apuntaba maneras artísticas Antoñita Abad, mucho más tarde conocida como Sara Montiel, que tuvo la oportunidad de actuar en una función infantil a favor del Socorro Rojo; por cierto, en el mismo evento participó Miguel de Molina. Precisamente, en el mes de febrero de 1938, el Mayor José Pastor, al mando del 38º Batallón, 222 Brigada, es incorporado a la 40ª División del XIX Ejército, posicionándose en la sierra este de Teruel para frenar el avance del enemigo que buscaba llegar a Valencia.

La nómina de Oficiales de dicho batallón 38 reseña que el Mayor cobraba de sueldo: 750 pesetas. Bonificación especialidad servicio: 145,83 pesetas. Gratificación de mando: 83,33 pesetas. Dietas: 630 pesetas. Total 1.609,16 pesetas. Restando 135,72 pesetas de descuentos, los ingresos líquidos eran 1.473,44 pesetas. La parte más sustancial iba a su casa de Orihuela, repleta de una familia con carencias. A los habituales se sumaron la tía Marina y sus dos hijos, José Antonio y Fernando, que vinieron huyendo de los bombardeos de Madrid. No les faltaban chuscos duros, que les llevaban de su parte algunos muchachos que regresaban de permiso. Trozos de pan que Celedonia, la mujer de su ordenanza en el frente, que ayudaba en casa, mojaba y metía en el horno para mejor ingestión.

La radio siempre estaba puesta y en la mesa un mapa de España, que señalaban con un lápiz de dos colores; el azul para indicar donde estaba un bando, el rojo para el otro. El padre de Ascensión, el Mayor José Pastor, aparecía en rojo. Por eso dos pueblos han quedado grabados en la memoria de la niña, y de toda la familia: Mora de Rubielos y Rubielos de Mora, en la provincia de Teruel. El doce de marzo Alemania invade Austria.

Por esas fechas la aviación republicana bombardeaba Valladolid y Sevilla, mientras la aviación italiana, radicada en Palma de Mallorca, hacía lo propio en Barcelona, apoyados por el crucero Canarias, ciudad objetivo del ejército sublevado, que encaminaba sus fuerzas hacía allí buscando el río Ebro, donde se habrá de entablar otra de las grandes batallas de nuestra fraticida contienda. Pero en Orihuela, la retaguardia republicana, las cosas iban de otro modo. La catedral, depósito de combustible, alteraba la tranquilidad de una casa al costado, pues el movimiento de bidones era constante, como las campanas, que repetían sus golpes en cada hora, sin faltar. Una ciudad impregnada del bolcheviquismo ruso, pues a dos de sus puentes principales, las autoridades no dudaron en bautizar como Puente de Rusia y Puente de Moscú. Los alimentos racionados, a los que se accedía con cupones y personas, para lo que eran imprescindibles las colas. Para las naranjas fue más fácil, pues los chavales iban a comprarlas al huerto.

En el Teatro Circo tuvieron la oportunidad de ver algunas películas del momento: “Los hermanos Max en la ópera”. “La Momia” y “Los Muertos se filtran por las paredes”, protagonizadas por Boris Karlof. En el Novedades pudieron asistir al estreno de: “Los últimos días de Pompeya”. Incluso películas protagonizadas por un actor famoso oriolano: Pedro Perol, como la titulada: “Diego Corrientes. La tía Ascensión trabajaba de enfermera en el Hospital de Sangre, donde se repetían algunos coplillas, como: “Al entrar en Orihuela lo primero que se ve es el Hospital de Sangre convertido en cabaret”, “Si los curas y monjas supieran la paliza que les van a dar, subirían al coro cantando: libertad, libertad, libertad.” Y la revista satírica La Traca estaba en plena actualidad.

La tita Carmen, desde el primer piso, solía ver una calva caminando por el sótano de una casa que había junto a la suya, al otro lado de un callejón muy estrecho. Pero en aquella casa no había hombres, aunque en realidad debía ser el padre de la familia, que según decían había huido de Orihuela porque era falangista. Le bajaban la comida y guardaban un secreto, compartido con la familia del Mayor José Pastor. Ascensión, primos y hermanos jugaban con sus hijos en la calle, colegio o en casa, y compartían merienda, pues tenían dificultades por su condición ideológica.

Documento escrito por José Francisco Roldán Pastor, Comisario Jefe de la Policía Nacional en la provincia de Albacete