Ayer vivimos un lamentable espectáculo durante más de cuatro horas en la Diputación provincial de Albacete. Lo que se convocó como una protesta sindical para demostrar fuerza en el inicio de la negociación del convenio colectivo se transmutó en pocos minutos en escrache descarnado, cruel, agresivo e injustificado contra los diputados y diputadas, en particular, de Ganemos-IU y contra mí misma como portavoz de este grupo. Las imágenes y el sonido dan cuenta objetiva de lo que pasó. Insultos, pitos, mentiras,… ilustraron cuatro horas de duración del pleno, con momentos en que no se me dejaba hablar, tampoco a otros diputados, pero muy focalizado, en mí.

Para quien no conozca el contexto, Ganemos-IU no tiene responsabilidad de gobierno en la Diputación de Albacete y no ha tenido ninguna iniciativa, ni ha hecho ninguna declaración que explique el enfado de los convocantes de la protesta. Hay que dejar constancia que quienes jalearon a los que insultaron, gritaron y coaccionaron a esta diputada eran dirigentes del CSIF, sindicato mayoritario en la Diputación provincial, que marcó el tono de la protesta. Los mismos que me increpaban, exhibían pancartas con datos supuestos de mi nómina y proferían insultos, al momento jaleaban y aplaudían las intervenciones de los portavoces del PP. Ayer sufrí el maltrato verbal colectivo (el tono insultante e irrespetuoso no permite otro calificativo) de un numeroso grupo de trabajadores alentados por sindicalistas del CSIF y disfrutado por la bancada del PP, en particular por sus portavoces, señores Berruga y Serrano, quienes por este orden, aprovecharon la presencia de su público para arrancar aplausos, aunque para ello tuvieran que inventarse puntos de confrontación contra nuestro grupo.

Lamentable la pasividad de otros sindicalistas presentes en la protesta que no supieron desmarcarse de semejante actuación. Algunos de ellos habrán de preguntarse si esto es lo que buscaban cuando señalaban a Ganemos-IU indebidamente como responsables de los impagos, o de la imposición de la jornada de 37,5h.

Tal situación no debía haberse permitido durante más de cuatro horas, pues los manifestantes consiguieron vulnerar el ejercicio de las funciones de los cargos públicos, representantes de la soberanía popular elegidos democráticamente. Aunque el pleno pudo celebrarse a duras penas, no todos pudimos desarrollar nuestra labor con normalidad. 1

¿Por qué me convirtieron en diana de su enfado y sus insultos? Pues por razones políticas exclusivamente. Y eso es lo que hay que explicar para situar y situarse frente a los vociferantes agresivos y los promotores del escrache. Voy a apuntar mi opinión sobre esas razones, a falta de un análisis más sosegado y compartido con otros-as compañeros-as de Ganemos e IU.

  • En primer lugar han dirigido su actuación contra un grupo político nuevo, que es llave en Diputación, que saben que no se va a dejar apabullar en la mesa de negociación, que no tiene nada que esconder y con quienes el CSIF (sindicato mayoritario) no tiene ninguna influencia ni nada que intercambiar. De cara a la negociación colectiva, si nos debilitan o nos acallan o nos asustan, ya estarán en un terreno de juego deseado y en un escenario conocido, debatiendo y negociando con el PSOE y el PP. Han intentado cazar la pieza “más débil” antes de iniciar la batida. Ha sido la manera de preparar el terreno para la negociación colectiva que ha de producirse. Como se ve un comportamiento “muy democrático y respetuoso”.

  • En segundo lugar, se han tomado venganza por mi actuación -en representación de mi grupo- firme, clara, decidida, comprometida y valiente en la Comisión de Investigación de la Oferta Pública de Empleo de 2009, en la que quedaron en evidencia múltiples irregularidades en los procesos de selección de personal del anterior mandato, irregularidades de las que son responsables políticos dirigentes del PP y del CSIF. No hay más que ver que muchos de quienes ayer me insultaban son participantes de esos procesos selectivos puestos en entredicho, tanto miembros de los tribunales como opositores aprobados. Y hablo en masculino intencionadamente, en este caso, la imagen de hombres gritando a una mujer diputada es muy ilustrativa.

  • La última razón política, subyacente y evidente, es el machismo de quienes impulsaron y ejecutaron la descarnada protesta contra mí. Me eligieron también por ser mujer y feminista. Para que aprenda, para que me calle, para amedrentarme, coaccionarme y meter miedo. Y esa actitud que se evidenció en algunos insultos y en la hostilidad de la mayoría de los participantes, la palparon muchos compañeros pero fue clara para la inmensa mayoría de las mujeres que allí estábamos. Y quedó demostrada cuando yo exponía la moción sobre el 8 de marzo y las medidas de igualdad y los diputados del PP, en un número notable se salieron del salón de plenos y animaron los pitidos del pasillo y escaleras para que no se me oyera y el discurso quedara devaluado.

Quiero agradecer la solidaridad recibida de muchas personas, entre ellas, algunos de los sindicalistas que allí estaban y se avergonzaron de lo ocurrido. Gracias por los mensajes de ánimo y cariño de amigos, amigas y compañeros de la política, de Ganemos, de IU, de la Red Feminista, de Podemos y del grupo socialista. Agradezco, en particular a quienes sin conocerme han mostrado su opinión en las redes sociales y su rechazo a estas formas insultantes y antidemocráticas.

Espero que se pronuncien, y se desmarquen de estos hechos, algunos de los convocantes de la protesta sindical. De no hacerlo, quedarán envueltos por la podredumbre de las intenciones y las formas de quienes ayer camparon a sus anchas en la Diputación de Albacete durante casi cinco horas.

Diputada provincial de Ganemos-IU y

Concejala del Ayuntamiento de Albacete