Ayer hizo 40 años ¡cómo pasa el tiempo! De las primeras elecciones municipales de la democracia. La ilusión y la esperanza de los ciudadanos y los que estábamos implicados es algo difícil de olvidar. Ilusión de poder votar en libertad, de echar a los caciques de los Ayuntamientos, de acercar el gobierno a los ciudadanos y esperanza de ver que las ciudades se transformaban, que aquellos servicios públicos básicos se desarrollaban para hacer que todos viviéramos mejor, esperanza de que sus alcaldes y concejales fueran algo propio, algo muy cercano.

Y los ciudadanos votaron y lo hicieron mayoritariamente por candidaturas de la izquierda, lo que permitió un gran Pacto de la Izquierda (PSOE-PCE) para gobernar la mayoría de los Ayuntamientos del país con un programa progresista, posibilitando con ello la gran transformación de las ciudades. ¡Quien se atreva a negarlo, está negando la realidad!.

Me cupo el honor de formar parte de la candidatura del PCE en Albacete, junto a Jesús Alemán, , , José Vicente Benítez, , entre otros. Los resultados en nuestra ciudad fueron de una amplia mayoría para las candidaturas del PSOE y el PCE (11 PSOE y 5 PCE, por 11 de UCD), dando lugar a la formación de un Ayuntamiento netamente de izquierda, eligiéndose a como Alcalde, y que resultó ser un magnífico y extraordinario Alcalde.

Trabajamos con Ilusión, sin escatimar ningún esfuerzo, la práctica totalidad de los 27 concejales, incluidos los de UCD, produciéndose una transformación sin precedentes de la ciudad, que todos hemos saludado y celebrado. El Pacto de la izquierda, fue sin duda decisivo en todo ello.

En estos momentos estamos inmersos en dos procesos electorales, que como hace 40 años son decisivos para el futuro de nuestro país y especialmente de sus ciudadanos y ciudades. Está en juego, como entonces, mirar al futuro o retroceder a tiempos pasados de triste recuerdo para todos (en aquellas elecciones la candidatura de , el origen del actual , no obtuvo en Albacete ni un solo concejal, fracasando también en el conjunto del país).

Hagamos que la ilusión y la esperanza de aquel 3 de Abril, vuelva en estos momentos y tanto el 28 de Abril como el 26 de Mayo la izquierda obtenga la mayoría suficiente para posibilitar un gran pacto de las fuerzas progresistas que nos devuelva parte de esa ilusión y esperanza perdida.