Después de “El Capitán “ y “ EL Cachorro” la serie más famosa del cuaderno de aventuras de la Editorial Bruguera es ,sin lugar a dudas, “El Jabato”, la historia creada por y la obra cumbre del dibujante , artífice de “Yorik , Brazo de Hierro” y otras colecciones de los años cincuenta. “El Jabato” se presentó oficialmente el 20 de octubre de 1958 cuando la iglesia lloraba la desaparición del Papa Pío XII (Eugenio Giuseppe Pacelli) y , Luz Márquez, y Mabell Karr finalizaban sus brillantes cometidos en la popularísima película “Las chicas de la ”, por cierto que las deliciosas intérpretes estaban acompañadas por los galanes de la época: el ya madurito Antonio Casal y , y , el reputado futbolista que guardaba las botas y se trocaba fugazmente en actor para pasar acto seguido a ejercer de joyero a perpetuidad.

Vamos con un “Jabato” que aterrizó en nuestras papelerías totalmente gratis, eso sí comprando el número 107 del citado “Trueno” a una pesetita y cincuenta céntimos, al mismo tiempo que los colegiales de Escolapios se abonaban a “Sigur el vikingo”, “Marcos”, “Audaces legionarios” y “Búffalo Bill” (los deportistas se afiliaban a la “Colección Atletas”), tebeos que Manolita Cámara (“El Bazar del Libro”) y Evagrio y Consuelo (“Papelería y librería Sanz”) les vendían semanal y quincenalmente.

Por aquellas lejanas fechas surgieron “Bill Craker”, “El Aventurero del Espacio”, “Jungla” y “Lejano Oeste”, pero a pesar de tener interesantes tiradas y acaparar la atención de los lectores ninguna alcanzó el renombre ni la categoría del íbero cristiano, es decir de “El Jabato”, mozo apuesto y atlético que dejaba su terruño y sin pretenderlo se convertía en un proscrito perseguido por las tropas del general , astuto militar que vencía al “Jabato” con métodos traidores y diabólicos y lo vendía como gladiador con la intención de introducirlo en el circo para deleite del tirano Sulla, emperador del corte de Nerón y Diocleciano.

Corrían instantes de gloria en la Roma imperial… y momentos terribles entre los pobres mártires, perseguidos, humillados y sentenciados. “El Jabato” no era hombre de cuna ni de noble linaje sino que curraba de campesino y vivía dichoso y en paz, cultivando sus tierras al lado de su gente… Hasta que las circunstancias adversas le llevaban a Roma y allí se convertía en el abanderado de la libertad mostrando su fuerza multiplicada en pos de la justicia, dominando a sus enemigos con sus poderosos puños y espadas, ataviado siempre con falda corta y cota de malla y compartiendo el pan, La sal, el arrojo y el riesgo a la vera de su fiel amigo “Taurus”, gigante, levantador de rocas, árboles… y guerreros, cual muralla imposible de abatir.

Con su físico moreno y bigote blanco y original, “Taurus” usaba con frecuencia una cachiporra más potente que la del Pedrín de “”. En las viñetas iniciales del ejemplar número uno deslumbraba la bella Claudia, amor eterno del homenajeado e hija del senador Fulvio Graco, la cual se enamoraba del superhéroe e intentaba salvarlo cuando éste caía preso, accediendo a ser la esposa de Marco si con ello lograba la liberación. Claudia, con túnica preciosa, cola de caballo y ojos soñadores, odiaba la violencia y amaba la honestidad.

Y el tercero y obligado personaje que enriquecía y amenizaba la serie que tardaba en aparecer… y cuando lo hacía propiciaba sonrisas a granel: “Fideo de Mileto”, de escasos kilos, lira al viento y poeta de rebaja que asestaba golpes divertía con sus estridentes repertorios musicales y dosis de humor… que enfadaban a “Taurus”. Y en fin, bromas, chanzas, carreras, sustos y seres que acechaban en la sombra con el permiso de Adua, Mordenius, Zoni, heredera legítima del pirata “Escorpión”, el pequeño indochino Tai – Li, el monito Bongo y su tigre “Bambú”, el egipcio Karemjeb , el pérfido N Waki… y por hoy nada más… ¡Hasta la próxima semana, amigos!

Valeriano Belmonte