Cada vez son más los colectivos que se suman a pedir un diálogo abierto con la Junta de Comunidades para revisar la nueva . No sólo lo solicita la oposición, también lo han hecho Plataforma para la consolidación y desarrollo del ecoturismo en Castilla-La Mancha, Ecologistas en Acción o quienes se dedican al turismo en el Parque Nacional de Cabañeros. Muestra del rechazo que genera es que la Plataforma contra la Ley de Caza de Castilla-La Mancha ha llegado a recoger 114.525 firmas pidiendo su retirada.

La nueva Ley de Caza, al parecer, sólo contenta al lobby cinegético. Y es curioso: mientras el texto prevé subvenciones de la Consejería de Agricultura “para llevar a cabo medidas de fomento destinadas a titulares cinegéticos” y rebaja sanciones respecto al marco legal anterior, los agentes ambientales continúan reclamando sin éxito un aumento de plantilla que, según citan en el Plan de Conservación de la Naturaleza de la región debería pasar de los 470 a los 695 agentes.

Una vez más sale a la luz la visión mercantilista de nuestro Gobierno, en algo tan universal y tan público como es el monte. Y en esta nueva Ley cinegética se prima absolutamente el uso de los montes a los cazadores, llegando a reprender a todo aquel que perturbe esta práctica. De siempre se ha dicho “no se le pueden poner puertas al campo”. Pues bien, nuestro Gobierno no sólo las pone sino que las multiplica: con los vallados secundarios se acota aún más el terreno.

El de la nación va en consonancia con esta política neoliberal de sacar partido a todo y aprobó en el mes de noviembre una Ley de Parques Nacionales que permite desarrollar en estos espacios actividades como la caza, la pesca o algo tan escandaloso como la tala comercial sin fecha de finalización.

Pero es que además, al no le interesa el cuidado del medioambiente. De lo contrario, no se explica el plan que cada año lleva al paro a más de un millar de trabajadores de en los meses en los que se debería estar desarrollando la limpieza y desbroce de monte.

Como anécdota (aunque basada en hechos reales) de lo que Cospedal entiende por conservacionismo en el medio ambiente, valga como muestra el botón del rebuscado villancico que estas pasadas navidades entonó en televisión la presidenta de C-LM con muy poco tino y que viene a decir: “Que le corten al águila el pico, al gato las uñas y al buey las pezuñas….”.

Yo diría, que le corten el pico mejor a otra especie… y así evitaremos despropósitos como estos.

CELIA- GASANZ Coordinadora UPyD CASTILLA LA MANCHA