LEl miércoles pasado, casi 300 personas nos dimos cita en la , en Albacete. Fue un orgullo verla repleta del humanismo socialista heredero del mejor los Ríos.

En aquel encuentro no estábamos tocados por ningún “dios del socialismo” ni nadie pretendía que alguien “parara, templara y mandara”, pero sí se manifestó la necesidad de que el PSOE ganara y se recuperara en credibilidad.

Este partido precisa que quien hable en su nombre, en este momento tan trascendental, en esta “Era de la posverdad”, en la que a partir de palabras ciertas e imágenes reales, se montan las mayores mentiras imaginables, lo haga con toda la legitimidad que le daría hacerlo en nombre de los militantes tras ser consultados en unas primarias. Una cabeza con un buen equipo de cabezas que ponga toda la inteligencia a trabajar y con todo el corazón, a favor de la gente. Y esto sin más demoras.

Este caluroso y fraternal encuentro en la Casa del Pueblo, demostró que entre los socialistas podemos debatir y conversar para volver a entender la realidad que tenemos, saber comprender lo que está ocurriendo en la calle, a las personas, a los jóvenes y a los mayores. El sufrimiento por la pérdida de derechos y el gran problema por la brecha generacional, que se ha gestado por primera vez en la historia en la que los hijos están teniendo más problemas que sus padres y madres tuvieron para arrancar un proyecto de vida. Y cuando estas personas y sus familias miran a su alrededor, no encuentran representantes políticos con los que identificarse. Reclamamos lo mejor del PSOE a favor de esos jóvenes, a favor de los derechos perdidos, a favor de ponerse en la piel del otro, a favor de ofrecer una alternativa política real al gallego impasible, Rajoy, que es el único líder europeo que ha sobrevivido políticamente a la crisis juntamente con Merkel.

Para variar, quisimos poner de moda hablar a favor del PSOE también. Que vuelva a ser lugar de encuentro y refugio de tantas personas que en tiempos de tantos desafectos, encuentren con quien identificarse políticamente. También a favor de los que hace un tiempo y en varias ocasiones electorales, han creído ver en PODEMOS una alternativa y ahora ya son facción dentro del mismo. ¿Nos acordamos cuando el PSOE estaba en forma, qué ocurría con esas facciones dentro de otros partidos de izquierdas? Efectivamente, que acababan en el PSOE que era capaz de aglutinar esperanza y acción de gobierno. En cualquier caso, también somos muchos los que tenemos claro que en este momento en el que existe una izquierda más plural, nadie dentro del partido puede poner en entredicho que hay necesidad de entenderse con otros partidos del mismo ámbito ideológico. Una cosa es que en el PSOE se sientan representados el segmento social del centro izquierda y otra que su seña de identidad sea esa ideología social-liberal que no ha sabido dar respuesta a las inquietudes de la mayoría de las personas.

A favor, a favor, a favor y por eso nos acompañaron , que ejerció el oficio de alcalde con dignidad, con pacto y socialismo y a , que ha puesto de manifiesto que el alma del voto está en la convicción y no en la imposición.