Queridos amigos, en este octavo episodio dedicado a los “chavales” de Ibáñez, me quedo en octubre de 1970, exactamente en el número 2057 del semanario “Pulgarcito” en cuya portada aparecían “Zipi y Zape”, los niños traviesos de , celebrando el aprobado semanal en un espectáculo de variedades con el gran ilusionista “Pepoff” y su ayudante “Lady Quika”, moza atractiva que nada tenía que ver con la Quika, deliciosa charcutera de la vieja Mayor, entre otras cosas porque la de la revista era rubia platino y nuestra paisana, morena azabache.

Ni qué decir tiene que los peques de Bruguera la liaban al final de la odisea al cantactar con ratoncillos de armas tomar que perseguían la lady de marras organizándose el tinglado esperado por los admiradores de los nenes de “Pantuflo Zapatilla” y “Jaimita”. “Ese mundo maravillosa”, interesante sección destinada a los colegiales y a cantidad de adultos, nos contaba que las Montañas Rocosas en América del Norte seguían siendo el país oficial de los reptiles y que el yack es una especie de búfalo de largo pelaje que todavía se encuentra en estado salvaje en lugares de la meseta tibetana.

Las “joyas Literarias juveniles”, repletas de ilustraciones fantásticas, se vendían a 15 pesetas. Y no faltaban los veteranos “Gordito”, “Tribulete”, “”, “Carpanta”, etc… ni las correrías de “El Sheriff King”, adaptadas por Cassarel y dibujadas por Díaz. Pero me salto a la torera las hazañas de “Las Gilda”, “Rigoberto” y “Petra” y me centro en los protagonistas homenajeados, atendiendo las explicaciones del superintendente de la “T.I.A .” que les daba la “última oportunidad” ordenándoles que detuvieran lo antes posible a Mac “El Agujo”, maleante que en aquellos momentos caminaba por la carretera once (si no lo hacían irían a parar a la celda siete).

Por supuesto que “El Agujo” se escapaba y ellos rubricaban la misión, tras caerles encima la moto del peligroso y ladino malhechor, “ataviados” de escayolas, vendas y potingues en la habitación 18 del Hospital de San Jorge, por cierto que en los cuadernillos posteriores , “Mortadelo” curraba de pregonero de barrio, calle, placeta y callejón gritando a pleno pulmón que “Se hacía saber” que toneladas cúbicas de carcajadas acompañaban el peso del II Festival de Mortadelo Y Filemón en ocho nuevas y divertidísimas películas realizadas a color en los Estudios Vara.

Se anunciaba casi a la vez la noticia bomba del año que consistía en la premier de “Mortadelo”, la novedosa revista de 32 páginas con fabulosos personajes del corte de “El Corsario de Hierro”, héroe de Ambrós, el creador gráfico de “El Capitán ” y con “Astérix”, los citados “Zipi y Zape”, “Anacleto”, el agente secreto de Vázquez y… ¡Naturalmente! con una aventurita completa de los impagables ¡Mortadelo y Filemón!… y por si esto fuera poco… el primer número ¡Gratis! comprando el “” de aquella lejana semanita. Y “Mortadelo” pidiendo limosna con barba de Rey Malchor para ocultarse del asedio de Billy “ Masticaterrones”… y echando horas extras de enfermero… de “Filemón”… y “haciendo el indio” con plumas y arco de piel roja… Y volando emulando a un cuervo vecino suyo… En fin que un servidor os dice adiós hasta unos días recordándoos que el 22 he inaugurado mi exposición titulada “Mortadelo y Filemón, 60 años en acción”. No faltéis.

Otro abrazo: Valeriano Belmonte