…Y como todo termina, con este episodio les digo adiós a los personajes más famosos de Ibáñez y de toda la historieta de humor de los últimos sesenta años, pero antes quiero contaros que es imposible olvidar aquella tarde primaveral de 1978 cuando los jardines del Altozano deslumbraban con sus tulipanes, gardenias, pensamientos y el agua cantarina del estanque que salpicaba y acariciaba.

Pues bien, en el idílico paraje reinaban el bullicio, el entusiasmo y la algarabía… ¿Que por qué? Porque había llegado el genial artista decidido a firmar ejemplares del penúltimo álbum de los titanes de la “” y de la “T.I.A.” y chicos y grandes rodeaban al prolífico autor incluido un servidor provisto de una hoja de papel blanquísimo y un rotulador.

Esperé turno y a poquito le dije que era posiblemente su fan número uno, que estaba de servicio en Telégrafos y que nada me haría más feliz que un autógrafo para enriquecer las páginas de mi diario. Ibáñez Talavera me miró un instante, sonrió, tomo el folio, firmó… Y no contento con eso me dibujó a Mortadelo en forma de oruga o gusanito de lujo que actualmente conservo en el rincón de oro y plata de mi copiosísimo archivo.

Mi agradecimiento no tenía límites… Y para colmo de bienes allá por diciembre de 2005 me envió otro Mortadelo ataviado de “Guerrero del Antifaz” para la exposición homenaje que le dediqué a Manuel Gago al cumplirse el cuarto de siglo de su desaparición… Y luego el prólogo de mi libro “Mortadela Filemona”… Tenía que llamarlo por teléfono en bastantes ocasiones y hoy, quince del corriente, una llamada especial pues el icono hispano e internacional acaba de cumplir… ¡82 abriles! …. Y me ha explicado que en esos instantes, alrededor del mediodía, trazaba unos bocetos de sus “chicos adoptivos” mientras su encantadora esposa Remedios Solera vigilaba el menú especial de fecha tan deliciosa.

Al despedirnos, tras un ratito de amena charla, me envió un novísimo “abrazo así de gordo”… Y yo seguí escribiendo el texto del capítulo o epílogo de mis idolatrados y carismáticos “Mortadelo y Filemón” después de darles una pizca de color a los dibujitos que ilustran dicho episodio… Y ahora, amiguitos de “La Cerca” os emplazo para la próxima semana con otro héroe de postguerra que creo será de vuestro agrado. Hasta entonces, ¡Chao!

Valeriano Belmonte