Son tiempos difíciles para nuestra economía. Y más aún para los autónomos y emprendedores. El temporal no termina de remitir, pero los profesionales por cuenta propia seguimos trabajando día a día por crear empleo y generar puestos de trabajo. Esa es nuestra principal seña de identidad. Y de la que nos sentimos muy orgullosos.

El año 2013 ha sido convulso para los intereses de los autónomos y emprendedores hasta el punto de que, en ocasiones, hemos tenido que nadar contracorriente. Medidas como la tan esperada Ley de Apoyo al Emprendedor y su Internacionalización, la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven, el Plan de Apoyo a la Competitividad del Comercio Minorista y la Ley de Garantía de , han traído algo de luz a un colectivo que cada vez tiene más difícil subsistir en medio de la actual coyuntura económica.

Otra buena noticia ha sido el balance entre las altas y las bajas de autónomos registrado durante el pasado año y que, en Castilla-La Mancha, han arrojado, en su conjunto, un saldo positivo, incrementando su número en 1.840 profesionales. Por su parte, en la provincia de , el número de autónomos también aumentó en 821 trabajadores durante el mismo periodo. Estas cifras son positivas, pues, aunque de manera lenta, demuestran el aumento del autoempleo en la región.

A pesar de ello aún queda mucho camino por recorrer. Por este motivo, y por el bien del colectivo, es necesario que las afiliaciones de autónomos continúen por la misma senda y crezcan a un ritmo constante y seguro.

Pero no hay que dejarse engañar por los cantos de sirena que sitúan el emprendimiento como el maná milagroso que solucionará la crisis económica. La realidad de los autónomos, nuestro día a día, nos dice que las ventas del comercio al por menor continúan en caída libre y que el consumo sigue desplomándose.

Además, los autónomos hemos visto pasar un nuevo año sin que se hayan solucionado dos de nuestros principales problemas como son la falta de financiación y la morosidad pública. Por no hablar de la economía sumergida, que en Castilla-La Mancha se situó en el 29,1% del Producto Interior Bruto (PIB) regional entre 2008 y 2012, lo que representa 10.500 millones de euros, según recoge el informe presentado por técnicos del (Gestha).

Lamentablemente, la economía sumergida continúa siendo una lacra para los autónomos, pues está provocando que aumente la competencia desleal, circunstancia que perjudica gravemente a los autónomos y emprendedores legalmente constituidos.

A ello hay que añadir que, lejos de lo que se podría esperar en un principio, el IVA con devengo de caja, que era una de las demandas históricas de OPA, no está dando los resultados esperados, pues aunque Hacienda ha ampliado el plazo para solicitarlo hasta el 31 de marzo, parece ser que el número de autónomos que se van a adherir a este sistema no va a superar el 10%, según los datos que maneja OPA.

A pesar de todas estas adversidades, los autónomos tenemos que pensar en positivo. No nos queda otra. Somos los que volveremos a sacar a de la crisis económica, una vez más. Y es que a día de hoy el autónomo, como unidad de emprendimiento, se ha convertido en el referente para la reactivación económica en España. A lo largo de estos últimos años hemos pasado de ser casi invisibles para la Administración a convertirnos en la solución contra la crisis. Pero no podemos caminar solos. Necesitamos ayuda.

Ya es hora de que tanto las administraciones como las organizaciones empresariales, los autónomos y todos los sectores implicados colaboremos y rememos en la misma dirección para mejorar la economía, vencer a la crisis y mejorar las condiciones de los autónomos y emprendedores que, junto con las pymes, representamos el 90% del tejido empresarial español y creamos el 80% de los puestos de trabajo estables y de calidad.