Desde hace demasiado tiempo náuseas me produce ver lo que veo, oír lo que oigo y leer lo que leo, como creo que le ocurre a toda persona de bien ya sea de derechas, de centro o de izquierdas.

Náuseas de tanta corrupción, de tanta golfería, de tanto chorizo y ladrón de guante blanco. Náuseas por ver como se han llevado a manos llenas el dinero de todos y en muchas ocasiones envuelto en la bandera de España.

Náuseas de aguantar cómo el PP de Aznar, de Rajoy y Cospedal, de Zaplana y Camps, de , de y Granados, de Matas y Mato, de Rato y Rita, y muchos más, utilizando los cargos políticos por los que fueron elegidos democráticamente, han organizado, permitido o tapado durante años el saqueo permanente de los recursos públicos utilizando las instituciones.

Náuseas de ver cómo en Cataluña la familia Pujol, y la que no es Pujol, han encarecido las obras y los servicios publicos, al menos un 3 por ciento, para llenar sus arcas personales y partidarias. Esta semana hemos visto, ¡por fin! a un Pujol entrar en la cárcel. Y estas nauseas me aumentan cuando intentan desviar la atención afirmando que es una persecución política derivada por sus posiciones separatistas.

Náuseas me produce ver a Rajoy y al PP gobernando después de la Reforma laboral, de los recortes en servicios esenciales como la Sanidad, la enseñanza, los servicios sociales, o el tremendo recorte de libertades impuesto. Cómo me produce náuseas, ver que el PP siga gobernando la Comunidad de , o la de o la de y muchos Ayuntamiento.

Náuseas también me produce que el Fiscal General , con permiso del Ministro de Justicia, haya nombrado Fiscal Anticorrupción a un tal Moix, quien desde que asumió la responsabilidad ha puesto su cargo a disposición de quienes nos están saqueando. Sus decisiones así lo avalan. La última guinda ha sido el intento, por el momento abortado, de la destitución del Fiscal al frente de la investigación del caso Lezo.

Náuseas produce el observar cómo a determinadas empresas y empresarios, no les importa corromper, ni dar sobres bajo manga, ni delinquir a cambio de obtener grandes beneficios, empezando por el fue patrón de patrones, el Sr. Díaz Ferrán.

Náuseas me produce comprobar que aquellos que ordenaron recortes de salarios, de pensiones, de derechos y del bienestar de los ciudadanos manipulan, enredan, engañan y utilizan su poder e influencias para evitar que se les persiga por los delitos cometidos.

Es necesario terminar de una vez con todo ello y regenerar la vida política de este país. Y esto no se hace ni con dimisiones, como la de Aguirre o el ex presidente de Murcia, ni con afirmaciones tan vacías y huecas como la de que “ en el PP quien la hace la paga”.

No. Es necesario mucho más: que el PP y sus dirigentes se regeneren y eso no será posible desde el poder.

Tras las elecciones de diciembre de 2015 Rajoy y el PP no debieron seguir gobernando, había mayoría suficiente para haberlos echado, pero ahí siguen. Se antepusieron demasiados intereses partidarios, demasiadas mezquindades, y con ello se impidió lo fundamental: echarlos, quitar del poder a Rajoy.

La responsabilidad no es de uno solo, es de muchos, por no decir de casi todos. No sé si esto tiene solución en un plazo inmediato, pero desde luego no con ocurrencias o maniobras oportunistas como la moción de censura anunciada por Podemos.

Tengo muchas ganas, de levantarme por las mañanas y al oír las noticias no me dé náuseas ni ganas de vomitar mas, porque el país y sus instituciones han recuperado la decencia y porque todos aquellos que se han dedicado a hacerse ricos, a saquear el país, o lo han facilitado, han devuelto todo lo que se llevaron y además están cumpliendo condena por sus fechorías.

¡Los ciudadanos lo necesitan y el país también!

Artículo de opinión de , funcionario de Justicia y sindicalista