Hoy celebramos el día de nuestra región. Una fecha importante para todos nosotros, en la que quiero dar las gracias de corazón a los castellano-manchegos por el esfuerzo hecho por nuestra región en los últimos cinco años y que ha sido clave para que se empiece a recuperar de la situación dramática que teníamos.

Aunque ha sido mucho lo conseguido todos juntos, todavía queda camino por recorrer. Un camino en el que los castellano-manchegos debemos ser los únicos protagonistas. Esa es mi preocupación y, por supuesto, mi principal ocupación. Frente a la sinrazón y el vacío de muchos debates en los que otros se enredan, para mí la única prioridad es dar solución a las inquietudes reales de los ciudadanos: tener un empleo, unos hospitales públicos y de calidad, que nuestros mayores cobren su merecida pensión o disfrutar de la mejor educación, en la que los padres podamos elegir con libertad el centro al que llevar a nuestros hijos; en definitiva, establecer las bases para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de una vida de calidad.

En alguna ocasión he dicho que los castellano-manchegos somos el mejor reflejo de nuestro paisaje: buena gente, sencilla, profunda, diversa y perseverante. Y fruto de todo esto, nos sentimos orgullosos de nuestro origen y de nuestra historia y trabajamos sin descanso para seguir escribiéndola con nuestras propias experiencias, con nuestro proyecto de futuro.

Historia y futuro. Con estos mimbres se construye nuestra verdad diaria. Nadie lo puede decir mejor que , de quien este año conmemoramos el cuarto centenario de su muerte: “La verdad, cuya es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir”.

En un día tan especial como hoy es momento de hacer balance y sentirnos reconfortados porque todos juntos somos los artífices de esta gran región que se llama Castilla-La Mancha. Y así debe seguir siendo. Desde mi responsabilidad trabajaré sin descanso para defender los intereses de todos los castellano-manchegos, porque el proyecto de futuro de todos es mi constante diaria.

Quiero una región orgullosa de sí misma, en la que sus ciudadanos no se conformen con la resignación; quiero una región donde la presión fiscal sea proclive a que la rueda de la economía siga girando y en la que nadie me diga cómo ni dónde tengo que educar a mi hijo; quiero una región que ofrezca facilidades para que las empresas vengan a invertir y que apoye y ayude a nuestros agricultores y ganaderos, porque Castilla-La Mancha sin ellos no sería Castilla-La Mancha.

Y, por supuesto, quiero que nuestra región sea ejemplo en la sanidad y en los servicios sociales, que ayude a todo aquel que tenga iniciativa y premie el esfuerzo y el afán de superación.

Todo esto es lo que siempre hemos defendido desde el y, como fuerza política más apoyada por los castellano-manchegos, es lo que seguiremos exigiendo cada día al .

Hace dos años en estas mismas fechas reflexionaba sobre el futuro de Castilla-La Mancha como una región esencial de España, y mostraba mi convencimiento de que lo mejor estaba por llegar. Hoy sigo convencida de que lo mejor está por llegar, pero también creo que sólo será posible si España continúa por la línea emprendida en 2011, con políticas beneficiosas para todos y con resultados fehacientes, con verdadera ambición de apostar por el futuro. No es momento ni de experimentos ni de alianzas que ya han demostrado ser un fracaso para los intereses de los ciudadanos.

Somos hombres y mujeres orgullosos de nuestras esencias y de nuestras tradiciones, pero también queremos estar orgullosos de nuestro futuro. Recibid mi más sincera y agradecida felicitación en este Día de Castilla-La Mancha y tened esperanza en el futuro, porque nos queda un venturoso camino por recorrer juntos, dentro de este gran país que es España.