no ha ganado las elecciones autonómicas de Andalucía, ya que no ha conseguido la mayoría parlamentaria necesaria para gobernar por sí misma o con el apoyo de otros grupos. Ha quedado primera, pero con un bajón considerable del PP, que queda segundo por pelos. En las últimas tres elecciones el PSOE-A ha perdido 20 puntos porcentuales de apoyo electoral, del 48% al 28%, y 400.000 votos con respecto a las últimas elecciones.

La dirección socialista andaluza, formada exclusivamente por susanistas, desvía el foco de atención de su derrota, y en consecuencia parte de una premisa falsa para el análisis, a la abstención de los andaluces, la falta de ayuda y compromiso electoral de los sanchistas y la posición del Gobierno en el conflicto catalán.

Todo ello, es una contradicción in terminis puesto que:

a) la abstención del electorado es libre, soberana y democrática y siempre, como su participación, tiene una causa o motivación

b) los sanchistas han sido excluidos sistemáticamente, claramente por venganza, tanto de la dirección como de las listas electorales y

c) la posición del gobierno de en el conflicto catalán de diálogo y pacto, sin renunciar a la aplicación de la Constitución y las leyes, es la más apoyada por los españoles, incluidos los andaluces. Susana se ha situado en este espinoso asunto más con las tres derechas que con el Gobierno.

El susanismo y Susana deberían buscar otras causas de su debacle electoral y encontrarla básicamente en su propia concepción política y de partido, sobre la cual la sociedad española y andaluza han mostrado su rechazo y desapego. Una muestra de ello, a nivel interno, la tuvo en la elección a Secretario General , donde perdió claramente con Pedro Sánchez por mas de diez puntos la Secretaria General, generando una revuelta de las bases socialistas contra ella y los barones territoriales que la apoyaban. La voluntad de los militantes en el federal fue acabar con las baronías territoriales que tanto daño han hecho al Partido y que fueron responsables del golpe de mano (dimisión de dieciocho miembros de la ) contra el primer Secretario General electo directamente por la militancia y una concepción confederal del Partido por la cual en los respectivos territorios mandaban a su antojo los barones sin interferencias de la dirección federal.

Esa voluntad del 39 Congreso de acabar con las baronías y reinos de taifas, en algunos territorios está teniendo grandes resistencias, en especial en Andalucía, y así Susana limitó la intervención del Presidente del Gobierno en la campaña andaluza y no contó con sus seguidores en las listas electorales, mutilando de esta manera las posibilidades del de representar al conjunto del voto socialista, prefiriendo muchos de ellos quedarse en casa antes que votar a una candidata considerada por muchos de ellos de derechas, con escaso nivel intelectual y formativo, y muy tocada por los aspectos más negativos de la gestión socialista en Andalucía. De otra parte, votos que en anteriores elecciones habían ido al PSOE se han ido a parar a C´s, incluso a VOX.

De esta manera, a mi juicio, el PSOE debe aparecer, con objeto de recuperar el espacio electoral de la socialdemocracia en España y ganar las próximas elecciones en todos los ámbitos, sin veleidades ni derechistas de un lado ni de extrema izquierda por otro, como un Partido unido e inclusivo, tanto en el espacio nacional como en los territorios autonómicos, incluido Cataluña. El proyecto más sólido que tiene el PSOE es el de Pedro Sánchez, que salió del 39 Congreso y está en el , el cual debe apoyarse sin dudas ni titubeos y menos cuestonarse explícita o implícitamente en los territorios. Nos jugamos aplicar una agenda social en España que mitigue las grandes desigualdades que han surgido de la crisis económica y garantice el Estado de Bienestar. Nos jugamos que Europa vuelva a creer en la socialdemocracia como la herramienta política que permita el nuevo contrato social europeo, garantice la paz y pare a los nacionalismos y populismos destructores.

Por todo ello, es necesario proceder a una renovación de hábitos, personas e ideas en los territorios autonómicos que forman más parte del pasado que del momento presente, visualizando un paralelismo entre el Gobierno socialista de la nación y los territorios autonómicos y no en permanente contradicción, procediendo a políticas inclusivas de todos los militantes para mejor representación del electorado socialista, desterrando las malas prácticas de la política y las venganzas internas, que han llevado a los partidos a ser considerados por los ciudadanos como un problema para la democracia e instrumentos inadecuados para la participación política de los mismos. Debemos recuperar la grandeza de la política para dar solución a los problemas de las sociedades.