El documento que hizo público el equipo de hace unas semanas, tiene un relato unido a la modernidad y pegado a la nueva realidad del postcapitalismo.

Hay que plantear medidas para responder al agravamiento de las desigualdades, el paro, a precariedad laboral y la marginación de la juventud con los consiguientes efectos de polarización en la sociedad, la igualdad de género y la consolidación de las políticas sociales, la revolución tecnológica y la digitalización de la economía, el cambio climático, las migraciones y los riesgos de involuciones políticas, sabiendo que los adversarios del proyecto del PSOE son el capitalismo neoliberal y el conservadurismo del PP.

Pone en valor los principios tradicionales del humanismo socialista de igualdad, libertad y solidaridad, complementados con la igualdad de género, la sostenibilidad ecológica y democracia social.

Realiza un análisis ajustado a la realidad del mercado laboral y la organización del trabajo humano, en el que a robotización y automatización de los procesos industriales está llevando hacia una sociedad donde el desempleo tiende a crecer por efecto de sustitución de trabajadores y trabajadoras por máquinas inteligentes y donde proliferan nuevas actividades socialmente útiles, al margen del mercado.

como ejemplo, el anuncio realizado hace unas semanas en el que la empresa surcoreana , va a prescindir de un millón de personas trabajadoras en China y las va a sustituir por unos cientos de ingenieros y unos miles de robots.

Se debe plantear el reparto del trabajo asalariado, por lo que la disminución de las horas de trabajo con el mismo salario es una demanda que debe ir pasando a un primer plano, al tiempo que se debe incrementar la carga impositiva sobre los desmesurados beneficios empresariales unidos a la robotización y automatización.

En este punto es donde se plantea avanzar hacia una Renta Básica Universal. El Ingreso Mínimo Vital que se está tramitando en el Parlamento, es una medida adecuada en este momento, pero es tal la velocidad a la que está evolucionando la cuarta revolución industrial en la que nos encontramos, que hay que explorar un sistema de financiación de una Renta Básica Universal y se plantea a través de un impuesto negativo, que iría dirigido a los ciudadanos que tienen unos ingresos laborales bajo y a los que no tienen ingresos.

Se fijará, de acuerdo con el nivel de pobreza existente en un determinado momento, un objetivo de renta mínima para todos los ciudadanos, con derecho a percibir de la Hacienda Pública unos abonos por un porcentaje de la diferencia entre los ingresos anuales que sean menores y ese mínimo garantizado por persona. El porcentaje estaría fijado en cantidades básicas y es compatible con ingresos por trabajo, no desincentivando la búsqueda activa de empleo.

Otro reto que plantea afrontar, es la visión de un modelo territorial estable y equilibrado que plantea.

En Catalunya, como en cualquier otro territorio en España y en cualquier sociedad compleja y diversa, la existencia de identidades nacionales diferentes no puede convertirse en un instrumento político de dominación y segregación de unos ciudadanos sobre otros. España es tan diversa como lo son también, en su propio seno, todas y cada una de las nacionalidades que la integran. En la línea con la declaración de Granada del PSOE, es necesaria una reforma constitucional federal, manteniendo que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español y debiendo perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado apuntado en el artículo 2 de la constitución. Una solución federal análoga y homologable con la de otros Estados de de estructura federal. Así se dará cabida a la pluralidad española, confiriendo acomodo a los diversos sentimientos de identidad de los españoles en todos los territorios, y estabilizar la descentralización política, económica y presupuestaria de la que nos hemos dotado.

Esta propuesta, reforzando el diálogo político y evitando que a ningún compañero se le atragante la “ñ” de España.

Cuando ya se ha consumido más de una quinta parte del , en plena cuarta revolución industrial, la pérdida de apoyos electorales de la socialdemocracia no es una cosa de España solamente, aunque algunos que ya tenían responsabilidades políticas en el Siglo XX, quieran ver en Pedro Sánchez la razón de esa pérdida de apoyos. Si observamos las caídas de votos de los partidos socialdemócratas europeos, el resultado ha sido análogo al ocurrido aquí y en algunos casos como en Grecia o Holanda, más dramáticos.

La razón no es otra que haber querido combatir la crisis con las mismas recetas que los neoliberales y muchas veces de la mano de ellos. Es hora de ofrecer una alternativa real, también en materia económica, revitalizando y actualizando la socialdemocracia.

Y todo con un partido político que sea útil a la sociedad, como lo ha sido la mayoría de las veces y así nos lo han reconocido desde su fundación. Reforzando la idea de que tenemos que ser un partido de ciudadanas y ciudadanos maduros y libres con plenos derechos, que piensan, opinan, participan y deciden, y no un partido, burocratizado y decaído, cuyos afiliados sean tratados como súbditos a los que se les pide que callen y obedezcan.

Hay que contar con cuadros competentes y garantizar una permanente y de calidad de sus afiliados y afiliadas y cuadros. El talento de nuestra militancia debe ser valorado y aprovechado, para que la organización pueda beneficiarse de la inteligencia, el conocimiento, el trabajo y la experiencia de miles de militantes y trabar una Alianza de Progreso, en la que estarán todas las fuerzas que coincidan en la necesidad de desarrollar una democracia avanzada en lo político y en lo económico que haga progresar la justicia social.

Artículo de opinión de - Jefe del para el Empleo de la JCCM