, bailaora y pedagoga del flamenco

Dice la gente que lleva tiempo en esto de la música popular que con Sara la Canelilla, llegó una nueva generación de flamencos en Albacete. Antonio García, comenta: «Cuando viene Sara siempre aviva la llama de la pasión del flamenco. Fue un poco el Big-Bang aquí… De los músicos que salieron de allí, como Sergi o Ruben Plaza, muchos les hemos seguido y aprendido de ellos». Con “allí” se refiere a la , donde eclosionó el Big-bang cuando Sara impartía clases de baile y, poco amiga de los radio-cassettes para sus sesiones, empezó a buscar músicos. Así, aparecieron percusionistas como Sergi Gómez que hacía sus primeros pinitos, guitarras como Juan el Cosco que ya había estado en la academia de Ricardo Veneno o cantaores como Ruben Plaza o El Lituero, no demasiado experimentados por aquella época.

Ella hizo de Bosón de Higgs, de cemento en torno al cual se fue articulando un grupo de personas que han posibilitado el renacer del flamenco que ahora disfrutamos en Albacete. «Desde luego ha sido la chispa del flamenco de Albacete. Es muy comprometida con su arte y busca lo puro. Baila improvisando sobre las letras del cante» comenta Sergi Gomez.

Algunas cosas previas para la lectura de esta entrevista. La primera es que para documentarme sobre algunos aspectos del baile me he basado en el libro “El baile flamenco” de Ángel Álvarez Caballero, Alianza edit. La segunda es que después de la entrevista su visión del baile no será la misma que antes de su lectura. Advertidos quedan.

La iniciación

  • En el flamenco el camino de la iniciación casi nadie lo abandona, pero por algún lado hay que empezar.

Yo empecé a estudiar con Carmen Giralde que fue Premio Nacional de Baile, ella y Matilde Corral eran las únicas que podían dar los títulos de baile !amenco en sus academias de . Estuve con ella tres años, luego con José Galván, . He estudiado con Farruquito, con su y su tía, con Juana Amaya, con Torombo Suárez. Yo empecé a bailar con 27 años, no bailo desde pequeña. Fue un regalo que me hice por mi cumpleaños porque lo había pasado mal en mi vida. Empecé así.

Empecé a bailar con

27 años. No bailo

desde pequeña

  • Hablamos de la escuela sevillana de finales del s. XX: , Ana María Bueno, Matilde Corral.

Son gente que conservan todavía la pureza. He cogido clases con Carmen Ledesma, la conozco y me gusta. Yo en Sevilla sigo estudiando y suelo hacerlo con la gente antigua, con la nueva voy a tener tiempo, los otros se están muriendo.

Es muy triste que en Sevilla en una Bienal de Flamenco esté Agujetas sentao en el público y estén bailando siempre los mismos, gente muy joven y los viejos, ¡los grandes!, no tengan espacio»

Sigo estudiando

con gente antigua”

El magisterio. Las niñas

  • Hablo con Esther, alumna suya desde la Casa de Andalucía:

¡Y un mojón pà tí!

«Es su frase de “guerra” cuando a alguna de las niñas (en el baile, las alumnas son “niñas” aunque tiñan canas) no le salen las cosas como debieran.

Y al contrario, cuando las cosas salen bien te jalea» -dice su “niña”-: «Las clases son muy divertidas y siempre utiliza músicos en directo que toquen el cajón, un cantaor…y si no, canta ella». Valora, sobretodo, que en sus clases potencie «que te puedas soltar al baile en cualquier circunstancia y no se detenga en coreografías concretas». Finalmente añade: «Empatiza mucho con sus alumnas, lo que no la impide ser muy exigente cuando ve que alguien es realmente bueno y puede dar mucho más, por ejemplo Miguel».

Hay veces que el azar, de manera caprichosa, se empeña en enredar las cosas de tal manera que termina por establecer vidas paralelas.

Es el caso de Sara y (Miguel De Luis) un joven bailaor de apenas 16 años y de vocación muy temprana que actualmente estudia en el “José Antonio Ruiz” de Albacete que, por cierto, este año celebra su 10 aniversario.

El encuentro nos lo cuenta la propia Sara:

Un día llegó su madre y Miguel con cinco añitos, el niño quería bailar flamenco, enseguida vi que tenía mucho arte y empecé a darle clases particulares, además venía a todas mis sesiones. Antes de irme (de Albacete) le apunté al conservatorio para que siguiera estudiando y también ha venido dos veces conmigo a bailar en el Teatro Aleph de Paris. Me gustaría que fuera más a Sevilla para estudiar porque en Albacete tienen poco flamenco para seguir creciendo (en su arte).

  • En 2014, abandonas Albacete y regresas a Sevilla, ¡qué te lleva a Ibiza?.

Me trasladé para una temporada de verano. Actué en el restaurante Caballí, famoso diseñador italiano. También está el sobrino de que es percusionista y músicos buenísimos. Cada vez que voy allí trabajo mucho.

  • Embajadora del flamenco en Europa y América.

Bueno he bailado en Dinamarca, Suecia, Noruega, Alemania, Francia. , Chile… y por España claro.

Efervescencia a final del s. XX en el baile

  • Hago el comentario de Alvarez Caballero que, ya en 1998, decía: que «Belén Maya iba a marcar mucho el futuro del baile» -y añado yo-, por su ruptura de las formas, introduciendo cierto minimalismo y simplificación de lo tradicional, al tiempo que asumía parte del discurso del surrealismo y la libertad expresiva que siempre acompaña a esta tendencia tanto en el tratamiento del espacio-tiempo, como en la relación consciente/subconsciente.

Bueno para mi el flamenco ya marcó todo lo que tenía que marcar, de eso se encargaron los grandes, los que crearon todo esto. , Belén Maya y todas esas bailaoras están haciendo grandes cosas, pero no es el !amenco que se ha vivido toda la vida. Están fusionando porque es la época que les toca, su forma de ser, de pensar.

Creo que no deberíamos de revolucionar tanto, porque al final el flamenco es muy joven y no se conoce, deberíamos de profundizar más en lo que hay. La gente de ahora está preocupándose mucho de la técnica, de asombrar y no de profundizar, en su propia persona, en el flamenco. Bailamos al cante y en el cante hay un mundo que la gente debería descubrir.

“Bailamos al cante,

y en el cante hay

un mundo que la gente

debería descubrir”

Estamos enseñando mal el flamenco, por ejemplo la gente que estudia con Belén Maya, hará las cosas de Belén Maya, si ella no se preocupa de volver atrás y enseñar ciertas cosas, la gente va a aprender lo que ella ha creado ahora con su forma, pero no … El flamenco no es la forma de Belén o de Farruquito, al final es lo que tu eres y lo que tu sientes, por eso el flamenco es tan diverso.

  • Le hago ver que si el flamenco está hecho, poco tiene que aportar ahí las personas, sino ejecutar lo que otros hicieron (lo que otros - los grandes- sintieron).

— ´No, no el flamenco es el cante. Tu no puedes llegar y montar una coreografía de Soleà (por ejemplo) y ya bailar flamenco si no conoces el cante flamenco y la cultura nuestra. La música es cultura de todos los pueblos ¿no? Por ejemplo, yo soy de Sevilla, y ahora hay muchísima gente allí estudiando famenco, para llegar al baile primero tienes que tener un conocimiento del cante, de tu cuerpo… y luego llevarlo al baile. Lo que están haciendo es, directamente: “tu que quieres una Soleà con mantón y abanico” sin haber cogido en su vida un mantón y un abanico… Se están montando ese tipo de cosas y ahí es donde se va a deteriorar esto. Cada persona es un mundo y va desarrollando de una manera, pero hay que aprender la base: la tonà, seguidillas, soleà, quien lo cantaba. La gente no conoce a Caracol, la Niña los Peines o al Niño Gloria. Conocen a Poveda o a Camarón que es muy nuevo. No conocen lo de atrás. ¡A eso me re”ero! Hay que aprender desde el principio, y los que se encargan de enseñar, hacerlo.

El flamenco es el cante.

Hay que tener conocimiento

de nuestra cultura,

del cante,

de tu cuerpo.Y después

llevarlo al baile”

Baile flamenco actual

  • Seguimos con el libro de Alvarez Caballero, respecto a que en 1998 (finales del s. XX) en el baile se da una efervescencia de renovación/innovación respecto de las formas clásicas del baile flamenco, en referencia a Canales, , Belén Maya, Rocío Molina y toda una generación de bailaores y bailaoras. ¿De esa efervescencia ha quedado algo, o por el contrario se ha dado un movimiento de vuelta a los orígenes?. ¿Ha prevalecido alguna de las dos tendencias o conviven las dos?

Convivir, conviven las dos…

(Sara se huele que puede meterse en un “charco” y hace que le repita la pregunta) :

Yo creo que eso va en el intérprete, porque hay gente que si, que quiere sorprender y hay gente que no. Es tan fuerte el baile… yo sufro, cuando bailo por soleà, sufro lo paso mal, me acuerdo de lo que me duele a mi, a veces salgo llorando…, vivo y escucho. Cuando tu sientes algo de verdad es muy difícil que no llegue a la gente. A veces hacemos mucha técnica pero no hay pellizco… Si, sorprende, muy bonito… pero se está perdiendo la autenticidad, el pellizco y el alma, que al “nal es eso el !amenco por eso ha llegado a todas las partes del mundo.

Cuando bailo por

soleá, a veces, salgo

llorando”

-Vuelvo a la carga para que se defina, dentro de las tendencias del baile flamenco.

Yo prefiero incluso más atrás (de finales del s. XX). En ellos (los que intentaron o consiguieron revolucionar el baile a finales del s. XX) lo entiendo porque son gente nueva y por la época en la que estuvieron. Yo me quedaría mucho más atrás…con (abuelo sospecho), Carmen Amaya, Carmen Ledesma… hay muchos artistas de aquella época, y de ahora también, pero… ¡Tantas cosas y tan nuevas, que ya no sé lo que estoy viendo!

Yo me quedaría con

Farruco, ,

Carmen Ledesma… “

  • Y ¿de la gente nueva?

A mi me encanta Rocío Molina porque es una mujer que tiene un conocimiento muy grande sobre el flamenco, el ritmo, el baile contemporáneo y todas esas cosas. Pero cuando voy a ver un espectáculo de Rocío Molina, no voy a ver flamenco, voy a ver contemporáneo, fusión flamenca. Es otra historia. Igual pasa con , no veo !amenco aunque el cante y el ritmo lo sean. Yo “compro” más lo puro, un buen cante una buena guitarra, un buen baile, no hace falta hacer virguerías para bailar.

  • Álvarez Caballero decía que se estaba perdiendo el baile de mujer, que las flamencas estaban bailando como los hombres; ponen el acento en el zapateo abusivo, el abandono del baile de cintura para arriba, en el braceo, en el juego de manos, la altivez en la cabeza, el tronío. Sin embargo lo que yo he visto tuyo en las redes…

Es que a mi no me gusta nada mío lo que hay en las redes, me lo graban. Yo no lo he colgado.

  • Tú ¿no pecas un poco de esos “vicios”?

¡¿De zapateo abusivo?! No, lo que pasa es que los bailes están estructurados y una parte son las escobillas. No soy una bailaora con una técnica espectacular, tampoco lo pretendo. Pero Álvarez Caballero lleva razón en que la mujer, técnicamente, está bailando como el hombre.

  • ¡Esto lo decía ya en el año 1998!

Pues, si ves ahora ¡lo flipas! Ahora es una competición para ver quien es más rápido. Cuando tu estás haciendo muchos pies, el cuerpo no puede estar en cada movimiento haciendo cosas. Pierde mucho ¡hay que separar!

¿Has visto algún vídeo de Farruco-abuelo por soleà? Qué hace ese hombre, ¡cuatro detalles! y no se puede ser más flamenco. Eso bastó para revolucionar el baile. Ese hombre lo que hace es andar, respirar ¡cómo se mueve, cómo hace sus detallas, cómo levanta sus brazos, como se quita el sombrero, cómo se sienta, cómo anda!. Ese, es el !amenco al “nal. Pero queremos sorprender…, el aplauso fácil…

“Farruco, por soleá

anda, respira, y

con cuatro cosas,

revolucionó el baile”

  • Pero el flamenco vive de la taquilla…

No. Yo no. «En mi hambre mando yo». Tú no puedes dar “caramelitos”.

  • Pasamos al decálogo de , para el baile de hombre: 1.- Bailar en hombre. 2.- Sobriedad. 3.- Girar la muñeca de dentro afuera, con los dedos juntos. 4.- Las caderas quietas. 5.- Bailar asentao y pastueño. 6.- Armonía de pies, brazos y cabeza. 7.- Estética y plástica sin mistificaciones. 8.- Estilo y acento. 9.- Bailar con indumentaria tradicional. 10.- Lograr variedad de sonidos con el corazón, sin chapas en los zapatos, sin escenarios postizos y otros accesorios.

Lo ojea con cierta emoción y finalmente exclama sonriente:

¡Olé! jaja, esto me encanta. ¡Ole, ole!: «lograr variedad de sonidos con el corazón, sin chapas». Esto es lo que yo trabajo ahora. Y: «bailar con indumentaria tradicional» me gusta mucho lo que dice. Estoy de acuerdo en el punto diez, pero en lo demás también. Ahora se baila con ropa de Victorio & Lucchino (risas, le hago ver que a mi no me disgusta). No, a mi me gusta también, pero el autor se re”ere a eso. Antiguamente el hombre bailaba con pantalón corto, de esos de montar a caballo. Antonio el bailarín, Mario Maya…

Podría estar horas hablando con esta mujer, pero sus músicos están ensayando y la reclaman. Después del ensayo me dice que han quedado cosas en el tintero como que a veces trabaja con niños de las 600 porque algunas academias no admiten gitanillos y especialmente quiere hacer mención a su colaboración con el bailaor andaluz José Suarez Torombo uno de los pocos que trabajan con gente excluida incluso en las cárceles. No es raro encontrarla en nuestra Feria . Si tienen oportunidad de verla o de dar clases con ella, no dejen de hacerlo es puro arte y trasmite su pasión. No digan que no se lo advertí.