El cinco de abril, Churchill presentaba su dimisión. Seguiría siendo miembro de la de los Comunes. No aceptó el título de Par. En las puertas de Downing Street saludó a la muchedumbre agolpada con los dedos haciendo la uve. Anunciaba un viaje turístico a Italia. Su sucesor, Eden, a la espera de las elecciones en Mayo, se presentaba en el Palacio Real para recibir los sellos de la oficina del Premier. En Estados Unidos pensaban que habría mejor entendimiento por Eden. Un diplomático ruso se suicidó en (Austria), temiendo que lo repatriaran a la Unión Soviética. Francia acometía un reajuste de salarios. En Saigón se temía la reanudación de la lucha armada. Y en Yemen, tras fracasar el golpe de estado, el monarca depuesto recuperaba su mandato. Los problemas entre Egipto e Israel eran cotidianos. La frontera de (Guipúzcoa), era traspasada por cientos de personas cada día para asistir a las procesiones españolas. Por la frontera de cruzaban numerosos vehículos buscando la Semana Santa de España. La Legión llegaba a para llevar al Cristo de la . El río Eo (Lugo), recibía numerosos buscadores de oro. En las páginas de ABC era habitual leer noticias referidas a sanciones impuestas por las autoridades por malas prácticas en los hoteles de España.

En un canal de Castellfullit de la Roca (Gerona), aparecía el cadáver, atado de pies y manos, de un millonario de . Otros miembros de su familia fallecieron en semejantes circunstancias tiempo atrás. Desde Estados Unidos llegaban noticias relacionadas con Las Islas Canarias; era considerado un lugar ideal para las vacaciones. Jueves Santo imponía devoción en toda España. Las ciudades se oscurecían en señal de luto, donde el negro y morado envolvía la vida de todos los ciudadanos. Ya se anunciaba, incluso, que en Viernes Santo no se publicaría la prensa católica española. La prensa francesa dedicaba una amplia y sonora despedida a Churchill. Los sindicatos norteamericanos del automóvil, preocupados por la irrupción de los robots, exigían el salario anual garantizado; en otro caso anunciaban huelga. Bélgica y ratificaban los Acuerdos de . En Saigón se decretaba una nueva tregua de siete días. En , la Cámara Oficial de Industria recomendaba reordenar los horarios en oficinas, comercios, despachos y almacenes para modernizarlos y adaptarse a las nuevas necesidades.

El Ministerio de Gobernación español dictaba normas rigurosas para el control de precios en las especialidades farmacéuticas. Se anunciaban graves sanciones por su incumplimiento por parte de laboratorios, almacenistas y farmacéuticos. Desde EEUU se informaba que si la vacuna Salk tenía éxito la poliomielitis sería anulada. La siguiente generación podría controlar la enfermedad. Una representación francesa entregó la medalla de París a la ciudad de . Se ultimaba un embalse en el río Zadorra (), para dar energía a una parte importante del norte español y se solucionaban las inundaciones anuales, que tantos daños causaban en su ribera. Desde , con el respaldo de las provincias levantinas y , se reclamaba impulso oficial para la construcción de un gran trasvase de aguas sobrantes del Ebro, Turia, Guadiana, Júcar y Mijares para poner en riego más de 200.000 hectáreas, equivalente a seis veces la superficie regada de la vega del Segura. Se esperaba en la capital murciana un tren especial con mil paisanos, residentes en Barcelona. Un acontecimiento multitudinario mostró su cariño a tantos murcianos que debieron trasladarse a Barcelona para poder trabajar y tratar de vivir con dignidad.

En el diario , a pesar de lo publicado en fechas pasadas, se anunciaba la presencia del torero albaceteño, Pedrés, en la corrida del día 11 de abril. La Semana Santa en Murcia resplandecía con la fuerza de una ciudad repleta de arte. (Murcia), henchida de turistas, se iluminaba para dar acogida a uno de los acontecimientos religiosos más importantes de España. El Jueves Santo acaparaba todas las informaciones en España. Como era costumbre, Viernes Santo no autorizaba publicar periódicos. España católica, apostólica y romana en toda su expresión. Para muchos, lo correcto, porque era el modo de mostrar el respeto a lo más sagrado después de conocerse la carnicería que se cometió entre 1931 y 1939 entre personas vinculadas directa o indirectamente con la religión católica. Varios miles de muertos sin más justificación de acabar con una fe para ser sustituida por una ideología embadurnada de maldad. Una copia macabra que diseñaron los bolcheviques en la Rusia de 1917. Los que no se consideraban católicos, por las buenas o por las malas, debía asumir la imposición de un nacional catolicismo que, en ocasiones, se transformó en una intransigencia injusta; de todo hubo.

Y el sábado, día nueve de abril, se hablaba del día ocho, en ese año 1955, un día especialmente significativo en nuestro calendario patrio. Toda España se rendía a una manifestación multitudinaria orgullosa por un pasado y presente católicos. En cada ciudad, por pequeña que fuera, se reeditaba una tradición fundada por los Franciscanos a comienzos del siglo XVI, cuando regresaron de las Cruzadas y trataron de explicar, escenificándola, la pasión y muerte de Jesucristo. En Tierra Santa estuvieron, y sigue estando, dando testimonio de su compromiso y responsabilidad en los . Abril 2019.