Se cumplen hoy 70 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Esta conmemoración debe servir para mantener vivo, ahora y en el futuro, el recuerdo y la memoria de las víctimas del holocausto, uno de los capítulos más sombríos de la historia de la humanidad.

Hoy rendimos homenaje a millones de inocentes que sufrieron y fueron vilmente asesinados. Hoy, también, reafirmamos la necesidad de defender y de promover los derechos humanos que tan brutalmente fueron violados en Auschwitz y en otros muchos lugares durante Segunda Guerra Mundial.

Este día debe recordarnos a todos los peligros de la discriminación, de la intolerancia y del fanatismo de cualquier tipo, así como la necesidad de evitar que estos horrores vuelvan a suceder. Debemos seguir trabajando día a día, todos los días, para prevenir y evitar toda manifestación de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas, dondequiera que tengan lugar.

Presidente del