Soy un convencido, que para salvaguardar la salud democrática de nuestro país, se debe intentar sacar del gobierno a este PP corrupto, pronto. Los recientes acontecimientos que han sucedido en el Poder Judicial, no hacen sino ahondar en esa necesidad. Desde que se mantenga en sus cargos a un Ministro, un Fiscal General y un Fiscal Anticorrupción pese a estar reprobados en el Parlamento; y que en estos días a eso se le sumen ceses y nombramientos teledirigidos desde el Ejecutivo, son la constatación de que el Ejecutivo es impermeable al rechazo que sus actuaciones puedan encontrar entre los miembros de la , las asociaciones de jueces y fiscales, y del conjunto de los ciudadanos. Todo esto sirve para poner en cuestión, si en realidad somos un estado de derecho, o solamente un estado de la derecha.

Estos acontecimientos pueden hacer que parezca plausible la Moción de censura presentada por UP contra Rajoy, e incluso oportuna. Pero al contrario, resulta un error por extemporánea, dada la división de fuerzas existente en el ,y porque una moción de censura, no solo es para quitar al presidente del gobierno, sino para poner a otro a Gobernar. Lo primero ya he dicho que me parece deseable, pero lo segundo necesita su tiempo, y en la actual situación parlamentaria precisa de una negociación previa y sin prisas. Si no se plantea así, no se estará hablando de una Moción con posibilidades de triunfo sino de otra cosa. Creo que haría bien UP en hacerle caso a sus socios de Compromís. Hoy se reafirma en que no lo hará y que seguirá adelante con esta iniciativa.

Quien me lee, sabe que siempre me he manifestado favorable a un encuentro de las fuerzas de izquierda, como única posibilidad de cambio de gobierno, y está podría ser una ocasión para ello. Pero me pregunto si en UP es eso también un objetivo a corto plazo o no lo es. No sé si alguien en UP ha pensado, que en el actual escenario político, y con el control mediático ejercido desde Génova 13, su iniciativa puede acabar tachada de ridiculez y que acabe convertida en un elemento que espante a parte de su electorado. Si el PP maneja sus resortes de poder, la moción será utilizada para mostrar la soledad, la impotencia y la incapacidad de UP para lograr consensos, y con ellos a toda la izquierda. Sin hablar con nadie antes, sin negociar nada antes, sino recurriendo a la política de hechos consumados, nunca ha podido suponer Iglesias que los demás la iban a admitir sin rechistar. Si la moción no se gana, lo que acabará provocando es el reforzamiento de Rajoy.

Si por la cabeza de Iglesias en algún momento ha llegado a pasar que pudiese existir un atisbo de apoyo en el partido al que él se lo negó no hace tanto tiempo, habría que tacharle de necio, e Iglesias puede ser otras cosas, pero desde luego no un descerebrado que da puntadas sin hilo. Todo apunta, no a que le esté pidiendo peras al olmo sin saberlo, sino a que lo que quiere es talar el olmo, y de paso colgarse la medalla de ser el único leñador anti corruptos del país. Rajoy fuera sí, pero si el objetivo no es ganar la moción y sacarle del gobierno, se eternizará en la Moncloa. Las prisas son malas consejeras en muchas cosas, y aquí también.

Artículo de opinión de , médico de Familia