“El Hombre de Piedra” tenía muchos enemigos… y bastantes enemigas porque, además de “Mania la Feroz”, “Atily, la Mujer Terrible”, que hipnotizaba con su poderosa mirada al más valiente de la fila, “Florlinda”, la hechicera de “Hincha”, “La Reina Víbora” y otras hembras de cuidado, las peores a mi juicio y al de cantidad de lectores y lectoras fueron, sin lugar a dudas, “Linai”, la hermana de “Barbaroa el Cruel” y “Amur”, la cuarentona hombruna y forzuda que acosaba a los llamados “despreciados” en un país con entrada… y sin salida.

“Linai” se presentaba en el número 30 de la serie, allá por 1950 cuando se celebraban los Mundiales de Fútbol y España conseguía vencer al equipo de Inglaterra en un encuentro de infarto. El gol de la victoria lo marcó el legendario vasco , más conocido por Zarra, excelente delantero del Athletic de y de la selección nacional. Los forofos del deporte rey no olvidarían la frase que se hizo célebre: “¡Hemos vencido a la pérfida Albión!”… ni los coleccionistas de “Purk” desterrarían la fatídica aportación de la dueña y señora de la tribu de los Berings u hombres rinocerontes, autora de la muerte de su hermano, capaz de arrojar a Lila y a La Bella Hamil al pozo de las serpientes sagradas, seducir a Beringer y al rey Son, ocupar el trono del terror y ordenar segar la existencia de la anterior reina, trocarse en amiga íntima de Tugor e introducirse en el territorio de Santur, el cabecilla de “Los Hijos del Sol” y siempre con la intención de imitar a la ya entonces popular “Doña Urraca”.

De “linai” solían decir, los lectores de “Purk” y “Pulgarcito” que la “doña” de Jorge era una hermanita de la caridad comparada con la bellísima y malvada fémina Bering. Y ahora voy con “Amur”, la cual mostró su poco agraciado rostro en 1955, año de la jura de bandera de don Juan Carlos de Borbón, dos décadas antes de convertirse en Rey de España que ejercía en la etapa de cadete en la Academia Militar de .

Y un dato curioso para los estudiosos : En las contraportadas de la aventura prehistórica se anunciaban los sobres deportivos “Triunfo” en ocasiones con vales canjeables por balones, botas futbolísticas, futbolines de sobremesa, frontones con paletas, aviones de plásticos, arcos con flechas, cines con películas, juegos de ping – pong y un largo etcétera de sólidos productos destinados a los que leían los cuadernillos del guerrero de la castigada tribu de los Cataks (a mi colega de cole, , hermano del televisivo Hervás, le tocó un tomo de “El Inspector Dan”).

Resumiendo, amigos y amigas , que tanto “Linai” como “Amur” se propusieron amargarle la vida a nuestro superhéroe … quedándose con las ganas dada la fortaleza, el arrojo, la audacia y el talento de un paladín de roca y pedernal que se enfrentaba a monstruosos animales en el “Río de las Maldiciones”, atestado de tiburones y bestias marinas que les ponían los pelos de punta a señoras que se acababan de hacer la permanente en frío en el salón del imborrable “Cachote”.

Valeriano Belmonte