“Giovara” es el título del número 155 de “El Hombre de Piedra”, cuaderno que recuerdo con un cariño especial por algo que os contaré en posteriores renglones. Pero antes os relataré un poquito de la historia del pelirrojo de ojos verdes, labios rojos como la sangre, incisivos, caninos y molares espectaculares y dos cuernos impresionantes que habrían asustado a los toritos bravos de cualquier ganadería de categoría. La aventura comenzaba en la noche de los tiempos, en el silencio de la madrugada, cuando los habitantes del poblado de los “Karas”, enclavado en un fértil e idílico valle, se habían entregado al descanso.

El único que no dormía era “Niluto”, jefe de la tribu que sufría lo indecible porque el pérfido “Giovara” tenía secuestrada a su esposa en algún lugar desconocido y amenazaba con matarla si los moradores de la aldea no le traían de forma continuada la “Flor Exquisita” que tanto le agradaba.

El problema radicaba en que la florecilla de marras crecía en un islote habitado por los temidos “Hombres Peces”, más voraces que las pirañas y seres espantosos que atacaban a los intrusos que invadían las profundidades del océano. “Niluto” se arrojaba al agua decidido a complacer al tirano… y entonces recibía la ayuda y los consejos de “Purk” que aparecía de improviso y resolvía la situación enfrentándose a un par de “pececitos” de cuidado. “El Hombre de Piedra” ideaba un plan, engañaba a “Giovara” y rescataba a “Tinia”. Y ahora os explico el porque de la simpatía por ese ejemplar.

Resulta que en aquellos felices años cincuenta del siglo XX brillaba la revista “Yumbo” editada por “Ediciones Cliper”, empresa rival de Bruguera, Valenciana y Buygas que presentaba semanalmente al elefante sabio y su pandilla compuesta por “Don Topete”, el gato “Chuleta”, “Veloz” ( tortuga encantadora ), el pato “Tontote”, “Topolino” y “Don Gorrete” además de las hazañas del “Conejito Atómico”, “Nicotín y Marramiau” remake de los “Tom y Jerry” de “Hanna Barbera” que triunfaban en la época en las matinales de nuestros cines Capitol y Teatro Circo. “Tuti”, “Miguelín” y “Pipo y Teka” completaban el reparto a tres páginas de la esperada sección “Los Artistas de Yumbo” que permitía a los chicos lectores aficionados al noveno arte tener un huequecito en el entrañable semanario premiándolos con dinero contante y sonante.

Embargado de ilusión dibujé a “Giovara” y lo envié al apartado 519 de Barcelona… recibiendo semanas más tarde un giro de veinticinco flamantes pesetas y la alegría de ver publicado mi dibujo en “Yumbo”. Tengo motivos, pues, para no olvidar nunca a “Giovara” , al “Hombre de Piedra” ni a vosotros , queridos amigos…

¡Chao y aúpa el legendario “purk”!

Valeriano Belmonte