El 12 de abril de 1931 se celebraron en España elecciones municipales. Medir el apoyo popular a la monarquía de Alfonso XIII, abuelo del actual I de Borbón, era el propósito. En , se obtuvo como resultado triple de concejalías para las aspiraciones republicanas. En , los republicanos cuadruplicaban a los monárquicos. Me permito, como evaluación del intento “demoscópico”, copiar la siguiente anécdota: A las diez y media de la mañana del lunes 13 de abril Juan Bautista Aznar-Cabañas, Presidente, entraba en el Palacio de Oriente de Madrid para celebrar el Consejo de Ministros. Esta fue su declaración a la prensa: “¿Crisis? ¿Qué más crisis desean ustedes que la de un país que se acuesta monárquico y se despierta republicano?”. Y se instauró la Segunda República Española (14 de abril de 1931 al 1 de abril de 1939).

Jefes del Estado español fueron (1931-1936); (1936-1939); El Dictador Franco, que murió en 1975. Al Dictador Generalísimo le sucedió como jefe de Estado Juan , proclamado Rey el 22 de noviembre de 1975. Hoy, a los 83 años de la proclamación de la Segunda República, cabría hacerse la pregunta, como solución a la “crisis financiera, constitucional y fractura social” que atenaza a España, y podría responderse: “¿Crisis? ¿Qué más crisis desean ustedes que la de un país que se acuesta monárquico y se despierta republicano?”, remedando a don Juan Bautista Aznar-Cabañas. Claro está, tras unas democráticas elecciones generales a Cortes Constituyentes, convocadas por el “heredero de Franco por serlo de don Juan, que lo era de Alfonso XIII, Juan Carlos I de Borbón”.

A fe, que si esto hiciera el Rey, no se equivocaría. República: Viva el Rey.

Artículo de opinión de - Ex profesor de Filosofía