Antonio, Pepa, María, Luis, Recesvinto y Paquita, os dije que volvería con la segunda entreguita del magno “Rollo del Día”, una serie del “T.B.O .” que leían , Mateo y José Francisco Paños hace treinta y pico de años… y aquí me tenéis, Amando, Silveria y con los versillos siguientes: Hemos empezado agosto con calorcito subido, algún vasito de mosto del bar de un tal Bienvenido y recordando a granel lo que señaló un poeta amante de la cuarteta, de la prima de Enriqueta, de Lorenza, Maribel, y ¡Jolín con el rimador¡, que el vinito hace olvidar las penas del corazón, eso, sí, sin abusar “pa” que funcione el riñón, porque todo sin el punto adecuado y oficial puede sentarte fatal y convertirte en difunto de la noche a la mañana (lo sabe “Orejas de Pana”), por cierto que Sinforiana y Manolito Marchante entraron a un restaurante y tomaron un menú bastante reconfortante con arroz, tiramisú, café, copita y helado de vainilla y mantecado y luego, al ir a pagar se pusieron a temblar y tuvieron que empeñar trotando los bañadores, “mercaos” en “Los Invasores” para abonar el importe de la comida del Norte, del arrocito de marras…

Y es que afables lectorcitos, no hay que subirse a las parras con racimos exquisitos y sin ellos, por supuesto, para evitar fuertes gritos y quedarte sin lo puesto… y peinarse los cabellos con peines en condiciones, vigilar los espolones, especialmente el bolsillo, ya que si está “jodidillo” os veréis en situaciones de tercera regional, perderéis los pantalones, la camisa, el delantal y el pijama de rebaja… y no vayáis a la Caja a retirar los ahorrillos porque os lanzará el cajero que os queda menos dinero que tenían los chavalillos de Cipriano el camionero.

En fin, Felipe, Matías, Atilano y Jeremías, que yo sigo con el “Rollo” rindiéndole mi homenaje porque no me voy de viaje a las playas españolas a remojarme en las olas imitando a Iluminado, solterón que había alquilado un salvavidas oscuro para nadar más seguro… sin sospechar que la espita de goma, algo fragilita, volando se rompería y el pantalocito iría a parar a Andalucía… y el “rumboso” solterito, espantado y desnudito , se escondió a continuación al lado del monumento de don . Y el que esto escribe y rubrica, con “El Rollo” y una rica ensaladilla estival os pregunta: ¿ Habéis notado que este episodio “enrrollado”, sin pausa y sin prisa lo he gestado sin recurrir a la prosa?… , Macario, Rosa, Cirilo, Anselma, Custodio, Adela, Ciriaco y Loles, seguid con las vacaciones… ¡ Y hasta el próximo episodio!

Valeriano Belmonte