Desde el nos hemos tomado muy en serio esta realidad y hemos comenzado a actuar, sentando las bases de lo que esperamos sea en un futuro muy presente una herramienta básica para prevenir y evitar los casos de suicidio.

Nuestro deber y nuestro compromiso como Administración, pero también como ciudadanos, es aunar esfuerzos para que nuestra sociedad afronte esta realidad. Es por eso que nuestro Plan de 2018-2025 incluye una línea estratégica fundamental para el abordaje y la prevención del suicidio para cuya definición hemos contado con la colaboración de más de 60 personas de distintos ámbitos y que plantea acciones complementarias, creando sinergias entre los distintos actores implicados en la prevención del suicidio.

Sin entrar a describir pormenorizadamente las distintas acciones y estrategias que se han puesto sobre la mesa, sí quiero hacer hincapié en algo fundamental, y es que es posible prevenir el suicidio, y para ello debemos estar implicados todos los ciudadanos.

La concienciación, la formación en las señales de alerta y en el manejo de la conducta suicida, desestigmatizar el suicidio y la enfermedad en general, son algunas de las aportaciones que podemos hacer todos nosotros.

No podemos olvidar que, además de factores de riesgo, también existen factores de protección que interactúan desde la infancia.

Cuestiones como el apoyo social y familiar, la integración social o la accesibilidad a los sistemas de ayuda son solo ejemplos de ello.

Por último, y aprovechando que la nos conmina a conmemorar este día, quiero aprovechar para tener unas palabras de ánimo y consuelo para aquellas personas que han perdido de este modo a algún ser querido, pero también para hacer un llamamiento a la concienciación para ayudar, entre todos, a prevenir estas situaciones.

Sanz

Consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha