El diario ABC publicaba que España estaba de moda en EEUU. Un acuerdo facilitaba la reducción de tropas francesas y comunistas de Vietnam separándolas del paralelo 17. En el mismo diario nacional se recordaba que las zonas españolas del sur necesitaban imperiosamente lluvia en cantidad apreciable para combatir la sequía, que amenazaba los cultivos. Abril siempre fue generoso con las lluvias, y en 1955 se esperaban con ansiedad, a pesar de que los embalses, especialmente los del norte de la península acumulaban una gran cantidad de agua. Ahora, cuando esas benditas aguas han invadido ese sur patrio, nos quejamos porque han llegado en el momento social y cultural más inoportuno. Las procesiones han suspendido su peregrinar por muchas ciudades. Los cofrades, compungidos, lamentan tener que esconder sus imágenes, patrimonio histórico insustituible, aunque, reconocen, entre llantos, que la lluvia supone garantía de prosperidad. En nuestra capital, muchos vecinos comprometidos con estas manifestaciones religiosas, rellenas de interés cultural, lamentan el esfuerzo desarrollado durante todo el año para mostrar un trabajo bien hecho que se carga sobre hombros generosos. En todo caso, si es porque la lluvia empapa nuestros campos, revienta Los Chorros y rellena con fruición los pantanos de las dos cuencas más queridas, se da por admitida la suspensión. Los sectores productivos enfrentan de manera dispar las consecuencias de un temporal que, por repetido, nunca se espera con tanta fuerza.

Una columna en el ABC hablaba de la falta de gestos y la sobra de malicia en el toreo de 1955. En se detenía a dos argelinos y un turco por traficar con dólares falsos. También eran detenidos dos estafadores que vendían pisos que no existían. Un hacendado uruguayo compró una máquina de hacer billetes por 72.000 pesos, pero no funcionó. Desde Austria se repetían las noticias sobre chicos muertos cuando encontraban granadas enterradas. Rusia denunciaba sus tratados de amistad con Inglaterra y Francia como represalia por los Acuerdos de . La Hoja del Lunes daba cuenta del final pletórico de la Semana Santa en España. En , sin solución de continuidad se hablaba de las Fiestas de Primavera, donde las flores y una alegría desbordante daban rienda suelta después de unas fechas marcadas por el luto y recogimiento. El Bando de la Huerta daba el pistoletazo de salida. Con su aplastante victoria sobre el Tarrasa, el Murcia aseguraba su ascenso a la de fútbol. Desde China se informaba que los comunistas habían asesinado a cuatro obispos y 162 sacerdotes. Una atrocidad reiterada en muchas partes del mundo, donde España había alardeado de sus aspiraciones por ganar la competición de la muerte injusta.

El ABC informaba sobre el Domingo de Ramos. Traía un titular que produce melancolía en tantos deportista que crecimos durante los años sesenta: Se inauguraban los Juegos Nacionales Escolares en la Ciudad Universitaria de . La Transición Política española, en los últimos años setenta, se olvidó absolutamente de los jóvenes. Algunos entendieron que lo importante era cambiar de régimen político, que era imprescindible, pero se obcecaron de tal modo que perdieron la noción de una realidad tan esencial como otras. La juventud, organizada desde los centros docentes y la OJE, se quedó huérfana de ocio y deporte. Y bien que lo hemos pagado. Muchos chicos muertos son el rédito de errores por los que nadie pagará adecuadamente. Pedrés cortó una oreja en la corrida del día once de abril en Murcia. Desde Michigan (EEUU), se informaba sobre la aplicación con éxito de la vacuna Salk; se anunciaba a todo el mundo que la parálisis infantil –poliomielitis-, había sido derrotada. Don José María de Cossío impartía una extraordinaria conferencia sobre toros en la Universidad murciana. La expedición de murcianos, que había visitado la provincia en los últimos días, regresaba a Barcelona. La Batalla de Flores resultó espléndidamente respaldada por toda la ciudad. Desde las catorce carrozas que componían el desfile se arrojaron un millón de ramos de flores y trescientas mil serpentinas y confetis. presentaba su espectáculo, Hechizo, en el Teatro Romea de Murcia.

Otra expedición de doscientos jóvenes agricultores de , en la primavera de 1955, iba camino de La República Dominicana. Suena curioso imaginar algo parecido para la agricultura española en el siglo XXI. La avalancha desordenada de extranjeros hacia España está colapsando los centros de ayuda oficial y beneficencia privada para seres que se ubican en los centros urbanos buscándose la vida, legal o ilegalmente, afectando gravemente al comercio local, que sufre el rigor recaudatorio mientras sus propietarios contemplan, estupefactos, la indolencia oficial ante una actividad dañina. Hay gente en las oficinas públicas y, sobre todo, en organizaciones de todo tipo y condición derrochando dinero, que podrían justificar su función buscando soluciones para orientar hacia nuestro campo a tantas familias sin nada. Serían más útiles estas iniciativas en vez de financiar el ocio de gandules esquivando trabajar mientras toman el sol o juegan a las cartas en los bares. No es lógico imaginar que un joven pueda conseguir más dinero aparcando coches cerca del que recogiendo ajos en Balazote (Albacete). Abril 2019.