Se cuenta que cuando María Angelines López Segovia, alias , era chica de conjunto y aspiraba a convertirse en vedette de primera fila en el difícil y complicado mundo de la revista. En una de sus numerosas intervenciones allá por 1957, se salió del grupo de coristas e improvisó una “morcilla”, es decir una salida cómica que puso al público en pie. Risas, carcajadas y aplausos del respetable que premiaba el fugaz y delicioso numerito, algo que podía haberle costado caro a la pícara, lista e inteligente vicetiple de no haber sido por los vítores y el apoyo de la gente. Inmediatamente después de la afortunada “premier”, alguien cercano a la protagonista le dijo: “Tienes más valor que El Capitán ”… y Lina, entre temblor de piernas por un lado, y dichosa e infinitamente feliz por otro, espetó por lo bajito: “El éxito es para los audaces”… y a partir de entonces la pizpireta y gentil madrileña del barrio de La Latina empezó a subir peldaños y a alternar los escenarios con el séptimo arte, porque regalaba valentía, coraje, tesón y poseía una voluntad férrea y a prueba de bomba similar al cruzado de y Ambrós.

Anécdotas en cantidad acerca de “Trueno”, “Crispín” y “Goliath”, por ejemplo si el trío homenajeado desaparecía de forma pasajera de las viñetas. Lectores del estilo de Pepe Montejano, Justo Y Germán les preguntaban a sus amigos , y que dónde podrían estar, y estos, afiliados también al semanario “Jaimito” de Editorial Valenciana, les aconsejaban con simpatía y una pizca de intención, que lo mejor sería que recurrieran a “Sherlock Pómez”, detective de categoría conducido por el imborrable artista Palop y una especie de Sherlock Holmes ya que “Pómez”, auxiliado por su colega “Watson”, seguían semanalmente el rastro de famosos desaparecidos… que aparecían a la vuelta de la esquina.

A “Sherlock Pómez” le robaría “cámara” el “Sir Tim Oteo” del fantástico y sensacional - Raf – creador de “Doña Lío Portapartes”, “el Capitán Aparejo”, “Don Pelmazo”, “Olegario” y “Doña Tecla Bisturín”, enfermera de postín de la clínica “El Buen Zurcido”.

No obstante, Palop brilló con luz propia gestando al fabuloso y “cómodo” “Bartolo, el As de los Vagos” y a personajes de grato recuerdo. Y ahora torno a la verita de un “Trueno” entintado por Beaumont y al laíto de Sigrid, la hurí vikinga rescatada de las garras de “Erik”… y enterada de su linaje tras la confesión de , su padre adoptivo que exhalaba el postrer suspiro y nos ponía un nudo en el corazón a los alumnos de , , Escolapios y a los de las academias Cedes, Otelo y a las clases particulares que impartía don Antonio en el bajo izquierda del número 20 de Octavio Cuartero, edificio desaparecido en la actualidad que casi hacía chaflán con .

Es de justicia señalar que los mismos estudiantes no pasaban de largo de “ y ”, “El Guerrero del Antifaz”, “ y ”, “Pantera Negra”, “Mendoza Colt” y “Hazañas Bélicas”. Pero Bruguera y “Trueno” contaban con tantos recursos que la empresa, para colmo de bienes, decidió presentar con todos los honores “El Capitán ” en 1960 y de dicha revistilla os contaré mil cosillas en la próxima entrega que tendrá lugar pasadas las Elecciones. que os espero… y que “pasaré lista” en el momento oportuno. No faltéis, por favor porque “Trueno” y un servidor os esperan… ¡Adiós, amigos!

Valeriano Belmonte