En el libre ejercicio de mis derechos democráticos, apoyo la candidatura de a rector de esta Universidad, con sinceridad y, quiero creer, con honestidad y nobleza. Y es curioso, pero me siento orgulloso de ello.

Mi apoyo a Paco Quiles y su Equipo no es incompatible con mantener mi aprecio personal con personas que apoyan e incluso pertenecen a la candidatura de Miguel Ángel Collado, ni tampoco me llevará jamás a denigrarlos como personas. Al contrario, me siento orgulloso de ser compañero de personas que figuran, colaboran y trabajan en ambas candidaturas.

Tampoco voy a denigrar jamás la labor que el equipo rectoral ha realizado en estos pasados cuatro años. Estoy seguro que han hecho todo lo que han podido. El resultado lógico es que han hecho cosas bien y cosas mal o que podrían haberse hecho mejor. Sin embargo, creo que el momento actual requiere cambios, requiere un nuevo impulso, una osadía de planteamientos que vaya más allá de simplemente mantener lo actual. Creo que es momento de apostar por otro modelo y por ello apoyo la candidatura de Paco Quiles y, oiga, ¡qué curioso!, me siento orgulloso.

Soy profesor de esta universidad desde su creación y siempre me he sentido orgulloso de ello. Sin embargo, estos días, mi sensación de orgullo se ha visto debilitada al leer ciertos escritos firmados por personas que al parecer son compañeros de profesión. Aunque mi formación es de la vieja escuela de ciencias, recuerdo que los argumentum ad hominem son una falacia indigna de un científico y que se usan cuando la persona no dispone de argumentos racionales.

Al leer estos panfletos disfrazados de opúsculos mediante un lenguaje más o menos depurado, pensé que era imposible que hubieran sido escritos por profesores universitarios. Luego me di cuenta de que cualquier parámetro de una población suficientemente amplia tiende a ajustarse a una distribución normal, por lo que entendí que estos llamados profesores deben representar al extremo negativo de la campana y volví a recuperar mi orgullo.

Por eso escribo estas cuatro letras mal articuladas, para decirles a esos autores, alto y claro, que me siento orgulloso de ser profesor de la UCLM y de apoyar la candidatura de Francisco Quiles para Rector de esta Universidad.

Lo que ya no sé es si me siento orgulloso de tenerlos a ellos como compañeros.

Artículo de opinión de - Director del