El toro, hoy en día, tiene su razón de “ser” en el fatal destino para el que vive. Sin embargo, pocos animales son tan mimados y pacen a sus anchas en extensiones tan pródigas y abundantes como las dehesas españolas. Por cierto, espacio natural protegido de gran valor ecológico gracias a la crianza de estas reses de lidia. ¿Qué sería de la dehesa ibérica sin la crianza del toro bravo? El toro de lidia es el perfecto guardian de la Dehesa de la , considerada por la UE de Alto Valor Natural. La crianza del toro bravo se extiende por más de quinientas mil hectáreas entre España y . Esta raza autóctona se adapta perfectamente al medio rural contribuyendo a la protección de la biodiversidad de la flora y de la fauna.

Explicar la influencia que ha tenido y tiene la tauromaquia en nuestra cultura no podría abarcar este artículo: afición, teatro, cine, pintura, escultura…, en definitiva, arte traspasando fronteras. Es un hecho innegable que sigue de plena actualidad en pleno siglo XXI. No puedo poner mejor ejemplo que la multitudinaria respuesta al I , “La Tauromaquia como patrimonio cultural”, celebrada recientemente en Albacete o el éxito del certamen anual de los “Premios Los Samueles” que ya se ha convertido en cita ineludible en nuestra ciudad.

Aprovecho para agradecer y felicitar estas iniciativas, respectivamente, a la Presidenta Cospedal en nombre de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y a promotor y director del medio que ahora me brinda su espacio, La Cerca.

Renunciar a nuestras raíces, a nuestra historia sería ofender a todo un pueblo que participa unido sin acordarse del color político; sin distinción de edad, sexo o condición social; y acogiendo a todo foráneo que se anime, guste o se atreva a participar de las múltiples y polifacéticas expresiones que nos ofrece la Tauromaquia por todo lo ancho y largo del territorio nacional o de la piel de toro, como usted prefiera. Incluso más allá de nuestras fronteras porque no podemos negar los lazos que, gracias al espectáculo taurino, nos unen con países de Hispanoamérica, nuestras vecinas y Portugal y, cada vez más, con EEUU, , y , entre otros.

Y si, cuando hablamos de tauromaquia, nos vienen a la mente costumbres, cultura, arte y pasiones, recuerdos y gratos sentimientos, no podemos obviar lo que la misma supone económicamente, los empleos que genera, tanto directos como indirectos, desde la agricultura a la ganadería, veterinarios y profesionales, desde el maestro al monosabio; lo que mueve en el sector turístico y gastronómico, desde el gran empresario hasta el pequeño comerciante que vende el suvenir. Crea moda en el vestir, y no me refiero al traje de luces o al flamenco sino a firmas de grandes modistos que confeccionan ropa y complementos para todos los públicos.

Para Castilla La Mancha, para los albaceteños, el arte de la Tauromaquia es una seña de identidad y forma parte de nuestro patrimonio cultural. Nuestra Feria, declarada de Interés Turístico Internacional, gira entorno a estos festejos y es alegría de sus habitantes como también contribuye en la promoción turística de Albacete que supone para nuestra ciudad importantes ingresos y puestos de trabajo.

Decía que el mundo del toro “es una tradición profundamente arraigada en nuestros pueblos dónde se fomentan valores y capacidades humanas”. Valor, entrega, constancia, responsabilidad y solidaridad ¡Cuántos festivales taurinos se celebran en beneficio de los más necesitados! Todos los años asistimos en Albacete a la emblemática “corrida de Asprona”, a beneficio de personas y niños con discapacidad. Ocio, convivencia y compartir alrededor de las fiestas populares que conforman los encierros a lo largo y ancho de España, también en nuestros pueblos.

Ríos de tinta se han escrito, se escriben y se escribirán, no sólo literatura, también fotografía y crónica periodística, la cultura y el arte de la tauromaquia forman parte de nuestro idioma. Y la expresión lingüística es la identidad de un pueblo.

Artículo de opinión de Maravillas Falcón, Diputada Nacional del