Este titular recuerda el grito por el ascenso del Albacete Balompié a la división de honor. “El queso mecánico” se le llamó. El mismo día de celebración en España de las elecciones al parlamento europeo, 25 de mayo de 2014, el queso mecánico, consiguió regresar, tras tres años apartado de ella, a la división de plata a ella con la aspiración de volver de nuevo a “primera”. El titular, pues, evoca una historia, que me permite felicitar al equipo de fútbol de la ciudad en que vivo. Aúpa Alba.

También usaré, con permiso, esta advertencia deportiva de Catali para una reflexión política, a tenor de los resultados electorales. En un mundo reconvertido desde los Estados nacionales en un espacio global, la conquista del bienestar personal requiere una estrategia mundial. A todas las personas que en el mundo somos nos asiste el derecho de una vida digna. Afán y derecho que es ajeno a la estrategia ambiciosa de los “mercados”. Cada gran propietario aspira y pretende conseguir ser el único dueño y amo de la tierra, del agua, del aire e incluso del fuego. La contienda se libra en monedas: supongamos que hablamos del yuan (), dólar (USA), dirhan (continente árabe) y euro ().

Pero, si alguien en la competencia, no debe transustanciarse en capital, ese es Europa, guardián de la tradición más humanista de y . Europa prendió y acuñó para el mundo el valor ilustrado de la libertad, igualdad y fraternidad. Y aquí aparece el temor a su derrumbe. Europa es necesaria al mundo para contraponer a la guerra el deseo de la Paz, para mantener viva la esperanza en otro mundo, que es posible. Tiembla Europa, si no acallas las voces y aminoras la fuerza de aquellos de tus hijos, que edípicamente desean matarte.

El resultado electoral de los recientes comicios europeos abunda en el euroescepticismo. Muestras hay en , Reino Unido, Grecia, incluso en y en todos los países, pues la abstención en Europa ha sido superior al voto emitido. Tiembla Europa.

Artículo de opinión de - Ex profesor de Filosofía