Me gustan los animales, especialmente los perros. En la casa del barrio Parque Sur teníamos una perrita llamada “Chita” que nos regalaron los padres franciscanos a mi hermano y a mí allá por la primavera de 1953. “Chita, hija de “Paloma” era negra como el azabache, inteligente, agradecida y leal que nos acompañó a lo largo de 15 abriles y cuando se marchó para siempre sufrimos lo indecible.

En la actualidad conozco a mamíferos carniceros domésticos y preciosos tan fabulosos como la perrita “Lusi”, “hija adoptiva de las deliciosas hermanas Trini, Paqui, Loli y Mari Llanos Robles y a perritos revolotosos y cariñosos como “Paquito” gracias a mis visitas al Camposanto por los puentes y por el “Cordel del Camino Ancho”.

En este episodio de tebeo voy a dedicarle mi especial homenaje a “Toby”, el chucho de don , creador de “Carpanta”, “Zipi y Zape”, “Petra” y setenta personajes más de Bruguera y de otras editoras. “Toby” vio la luz oficialmente en 1967 en el número o del famoso “DDT”, ya en su tercera época… Y desde sus primeras andanzas intentó obedecer en todo o en casi todo a “Don Anito”, su amo y bigotudo caballero que vivía solo y contaba con pocos amigos.

“Anito”, dadas sus escasas ocupaciones laborales, dejaba pasar los días, semanas, meses y años bisiestos sacando a pasear al can de sus entretelas y a visitar a “Tía Elvira”, señora amable por un lado y terrible por el otro pues le preparaba a su sobrino un vermut de campanillas y un hueso de jamón del caro a “Toby”, claro que en cuanto aparecía un ratoncito del desván y el perrillo protagonista no lo perseguía echaba del piso a “Anito “ y a su “colega” recriminándoles a ambos su falta de protección aconsejándole al sobrinito cuarentón que enseñara a su perrito a cazar roedores.

Por tal motivo, “Toby” acudía a una academia perruna y el “especialista” de turno lo sometía a un curso acelerado cobrándole al “progenitor” mil pesetillas del ala, Tornaban amo y “Tobito” al pisito de “Tía Elvira” y cuando ésta observaba al canito preparar ratoneras volvía a echar de la vivienda al dúo espetándoles que así cualquiera cazaba ratones y ratas de metro y pico.

“Anito” enviaba a “Toby” a por el periódico y el animalito, tras sortear mil y un peligros, le entregaba a su “papá “ la prensa… sin la página deportiva, destrozada por vándalos callejeros enemigos de nuestro sumiso “Toby”. “Anito” llamaba a la redacción de “El Chafardero Indomabl”, el periódico donde curraba “El Repórter Tribulete” y preguntaba si el el “Patadón C. F.” había fichado a “Pepote”… y castigaba a “Toby” a pasar un mes sin postre (“injusticias de la existencia”, pensaba el chuchillo). “Toby” tuvo éxito rivalizando en ocasiones con el “Manduca” de “Carpanta” y el “Treski” de “La Familia Ulises”.

Nada más, amiguitos, un abrazo y … ¡Hasta la Semana Santa que está a punto de empezar!

Valeriano Belmonte