Nos anunció el Gobierno que permaneciéramos atentos a los viernes, a las decisiones que se adoptarán en los consejos de ministros. Los “viernes sociales” nos dijeron. Típica propaganda populista, a fin de dar pomposidad a los decretos leyes que irá aprobando el Gobierno. Servirse de la utilización de dinero público durante periodo electoral, y comprometer gravemente, una vez más, el cumplimiento de los objetivos de déficit público, es una irresponsabilidad, además de una inmoralidad. La deuda pública sigue próxima al 100% del PIB, y la aprobación del SMI generará la pérdida de unos 125.000 puestos de trabajo, especialmente afectados serán los jóvenes, trabajos de baja cualificación, etc…

Hoy ya hemos conocido el dato de paro del mes de Febrero, con un incremento de 3.275 personas. Sencillamente es el peor mes de Febrero desde el año 2013. Si nos vamos a los datos de afiliación a la Seguridad Social, encontramos un aumento medio de afiliados de 69.172 personas. Es el menor incremento en un mes de Febrero desde 2016. Los síntomas de ralentización de la economía son más que evidentes, desde hace meses toda clase de organismos vienen advirtiendo de las señales de alerta que estaba generando la economía española. Los datos de Enero fueron malos, y la subida del SMI seguirá pasando factura en los próximos meses.

El Gobierno aún así, tiene la genial idea de culpar al Brexit de todo esto. Son los ingleses, señoras y señores, y no las subidas de impuestos y creación de nuevas tasas, ni la falta de seguridad jurídica que sufren las empresas, ni los viernes al sol que nos prometen desde el Gobierno con aprobación de medidas de gasto indiscriminado, precisamente cuando la economía da signos de desaceleración. El sector industrial hace tiempo que no carbura, el sector servicios ya mostró señales de alerta en el mes de Diciembre, y el sector turístico se está viendo afectado por la desaceleración que vive Europa, con un descenso claro en el número de pernoctaciones. La brecha de 12.000 millones de euros a cuenta de los decretazos, que tendrá que ajustar el próximo Gobierno para cumplir los objetivos de déficit, la vamos a ir saboreando lentamente los próximos viernes. Busquen una buena terraza soleada y disfruten. Ya habrá tiempo para lamentarnos… o no.

El fondo de la cuestión es que en menos de 60 días tenemos la posibilidad de revertir la deriva de gasto y cortoplacismo económico en la que estamos inmersos. El blindaje fiscal que anunció este fin de semana, es la medida más relevante en materia de ahorro para las familias de las últimas décadas. Extender las ventajas fiscales de los planes de pensiones a otros activos, permitir la libertad de elección dejando exentos de tributación los cambios de productos de ahorro que se encuentren dentro del blindaje para la jubilación y no pagar impuestos sobre esas cantidades ahorradas cuando quieran rescatarlas para la jubilación, es tan sumamente relevante que sólo por ello ya merece prestar toda la atención a su programa económico. Más aún si se tienen en cuenta las reducciones en IRPF e Impuesto de Sociedades que ya ha anunciado.

Podemos huir de la realidad y disfrutar de los próximos y prometedores viernes, pero que la política económica del Gobierno ha sido un desastre y que las medidas que pretenden aprobar en los minutos de descuento de la legislatura son claramente perjudiciales, son un hecho. Necesitaremos un que se remangue y trabaje duro.

Secret. Economía PP Albacete