Los socialistas se presentan a las inminentes elecciones europeas con un cartel trufado de zapaterismo. La candidata Valenciano es la mano derecha de la mano derecha de Zapatero mientras gobernó, Rubalcaba. Como número dos lleva a Jáuregui, que también fue ministro socialista en la misma época. Y en puestos de salida aparece , que además de ministro, fue el segundo de ZP en el PSOE.

Lo peor que puede hacer un partido cuando pierde las elecciones en atrincherarse y no cambiar nada. Tras la debacle electoral socialista parecía que Zapatero estaba amortizado, y no fueron pocos los dirigentes de esa formación que renegaban de él en público y en privado. A algunos no les hizo falta que cantara ningún gallo para negarlo tres veces. Sin embargo, ha bastado que llegara una convocatoria electoral para que las siglas ZP vuelvan a brillar con fuerza dentro del PSOE.

La irresponsabilidad, la falta de criterio y el radicalismo social fueron las principales características del gobierno de , sobre todo en su segunda y nefasta legislatura. Aquello les costó a los socialistas perder más de cincuenta diputados y verse apartados del poder en la inmensa mayoría de las comunidades autónomas (incluida la nuestra, Castilla-La Mancha). Parece increíble que no hayan aprendido nada, pero vista su candidatura a las elecciones europeas, es evidente que el PSOE de 2014 sigue siendo el mismo PSOE de 2011. Ni siquiera han sido capaces de montar una operación estética para que se cumpliera el famoso dicho: “son distintos perros con los mismos collares”, No se han molestado ni en cambiar los nombres,

Así las cosas (y dejando a un lado candidaturas minoritarias, radicales o frikis), el próximo 25 de mayo los electores va a tener que optar entre dos carteles; uno con la cara de Zapatero, el peor presidente de la democracia… y otro con la cara de , el ministro de Agricultura más eficaz y mejor considerado de los últimos tiempos. La duda ofende.

Artículo de - Senador del en representación de la provincia de Albacete.