Según han informado las dos organizaciones, el objetivo del acuerdo es estudiar estas zonas despobladas para solicitar después la aplicación de la legislación española y europea que permita “garantizar su recuperación”.

En este sentido, las dos entidades han explicado que con la metodología europea que hasta ahora se estaba utilizando para delimitar las zonas despobladas, sólo se alcanzaba a localizar “con problemas” las provincias de , y Cuenca.

No obstante, según han informado, ahora, se implementan índices inferiores a los 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, por lo que se han encontrado las zonas de montaña como áreas nucleares, así como zonas rurales remotas.

EL 48% DE LOS PUEBLOS, POR DEBAJO DE LOS 12 HAB/KM2

La investigadora María Pilar Burillo ha realizado ya el primer análisis con esta metodología y el resultado “no puede ser más estremecedor”, han indicado desde las organizaciones.

De los 8.115 municipios españoles, hay 3.867 por debajo de los 12 habitantes por kilómetro cuadrado, lo que supone el 48 por ciento de los pueblos, repartidos en una densidad de 239.179,70 kilómetros cuadrados.

Además de que el 47 por ciento del territorio cuente con 5 habitantes por kilómetro cuadrado (dando lugar a 1,2 millones de personas), las organizaciones firmantes del convenio han asegurado que, en los territorios de la Serranía Celtibérica, la densidad es de 3,5 habitantes por kilómetro cuadrado.

Gracias a estos primeros estudios, las organizaciones han detectado, igualmente, que hay territorios despoblados como Los Monegros, en Aragón, o grandes zonas sedimentarias de León, que no son montañosos, por lo que “se hace necesario establecer los indicadores que delimiten la denominada ‘montaña climática mediterránea’”.

En este sentido, las organizaciones han recordado que hasta ahora, sólo se concibe el término de ‘montaña climática’ a los territorios despoblados con condiciones climatológicas extremas que se encuentran por encima del paralelo 62º y, por tanto, solo son aplicables a las zonas árticas.