En declaraciones a los medios, García se ha mostrado “muy orgulloso” por la acogida y ha agregado que, gracias a esta cita, también se logra “poner en valor” el trabajo desarrollado a lo largo del año por los técnicos de Albaladejito, que han probado diferentes tipos de variedades de semillas, de laboreo y “factores agrícolas y agronómicos para poder aconsejar a los agricultores” y que estos “vean con sus propios ojos” cómo el desarrollo de cada uno de estos factores influye en parámetros como el rendimiento, producción o afección de distintas enfermedades.

“Es poner en valor el esfuerzo técnico que la Junta pone para que los agricultores tengan datos neutrales y carentes de ese sesgo que podrían tener los datos de las casas comerciales”, ha dicho, para, a continuación, defender que el IRIAF es “un instituto oficial, neutral y que les va a exponer con toda crudeza los resultados de cada una de las experiencias”.

Tras subrayar que a lo largo de este año “ha habido variedades que han podido aguantar con mejor o peor suerte la humedad”, García ha aseverado que el desarrollo de variedades, principalmente en cuanto a cultivos herbáceos, “es enorme y muy rápido”.

CULTIVOS ALTERNATIVOS

En cuanto a los cultivos alternativos por los que apuestan actualmente los agricultores conquenses, desde Albaladejito recuerdan que la principal alternativa al cereal en Cuenca sigue siendo el girasol, sobre el que continúan experimentando con diferentes variedades y a través de ensayos de fertilización.

Junto a ello, también prosiguen las investigaciones relacionadas con leguminosas autóctonas como la almorta, el alverjón o los yeros, así como las lentejas con el objetivo de encontrar una alternativa en secano que sería cereal girasol leguminosas y recuperar “poco a poco” leguminosas que se han cultivado en Cuenca “toda la vida y se habían abandonado”, según los técnicos, quien también se han referido al “repunte” en la demanda de plantas aromáticas como el lavandín y la lavanda.

Por lo que respecta a leñosos, el cultivo de almendro con variedades de floración tardía está resultando “bastante rentable” para los agricultores conquenses.