La Consejería de y Desarrollo Rural sacará una Orden de para paliar las pérdidas provocadas principalmente en la cosecha de uva de Casas de Benítez debido al fuerte caído el pasado 24 de mayo, además de otras municipios como Sisante o Pozoamargo. Así lo anunció el delegado provincial de este departamento, Manuel Julián Orden, durante la visita realizada recientemente a esta localidad.

Esta Orden irá dirigida a los agricultores afectados de la zona que tendrán que cumplir como requisito indispensable acogerse a un plan de seguros agrarios para las siguientes campañas.

El nuevo responsable provincial de Agricultura y Desarrollo Rural mantuvo una reunión con la Junta Rectora de la Cooperativa San Ginés, de Casas de Benítez, con el fin de analizar nuevamente sobre el terreno las consecuencias de la tormenta que dio al traste con buena parte de vendimia que se esperaba para este año.

Manuel Julián Orden recordó que, ante la gravedad de los daños provocados por las inclemencias meteorológicas, un equipo de la Delegación de Agricultura y Desarrollo Rural de Cuenca, encabezado por su anterior responsable, Darío Dolz, visitó a las pocas horas del suceso las zonas más afectadas por la tormenta de granizo.

Además, esa misma semana se celebró en Casas de Benítez un pleno extraordinario en el que la corporación municipal, encabezada por su alcalde, Alfonso Plaza, solicitaba al Gobierno de España la adopción de medidas extraordinarias y urgentes para paliar los efectos de la tormenta.

Visita a las instalaciones

Manuel Julián Orden aprovechó su estancia en esta localidad para visitar la Cooperativa San Ginés de Casas de Benítez, que inició su andadura en el año 1956 de la mano de 36 socios agricultores de esta localidad con el propósito de elaborar y comercializar vinos tintos.

Desde entonces, la evolución de la cooperativa no ha dejado de mostrar una tendencia al alza, como pone de manifiesto no sólo la importante ampliación del número de socios, que se sitúa en los 350 en la actualidad, sino también la continuada diversificación de actividades y servicios ofrecidos a los mismos.

En los últimos años han apostado por una renovación en implantes de plantas y por la incorporación de las más modernas infraestructuras, entre las que se cuenta una nave para 1.000 barricas de roble americano y francés; y métodos tradicionales respetuosos con el medio ambiente.

El resultado son vinos tintos controlados desde su producción hasta su comercialización y con un nivel de calidad garantizado que, desde 1995, se embotella bajo las marcas Cinco Almudes, Torre de Benítez y Campos de Benítez.