En declaraciones a los medios de comunicación, Mariscal ha salido al paso de las acusaciones de discriminar a este colectivo por parte de IU Cuenca, que han reclamado un ayuntamiento “libre de LGTBIfobia”, tras negarse el Consistorio a colocar la bandera arcoíris en su fachada.

El alcalde de Cuenca ha recordado que “desde 2015, el ayuntamiento está poniendo las Casas Colgadas de los colores de la bandera arcoíris” como muestra de apoyo al colectivo al igual que el edificio municipal situado en la Plaza de España de la capital conquense también luce la bandera multicolor”.

“Estas iniciativas se repetirán este año”, según ha anunciado Mariscal, que ha rechazado las acusaciones de Izquierda Cuenca, calificándolas de “polémica artificial”.

Por último, Mariscal ha asegurado que ya en 2016 sufrió una campaña de acoso e insultos en redes sociales debido a ser considerado como “LGTBIfóbico” y “es mentira que el alcalde esté en contra de nada”, ha apostillado.