Varios alcaldes, entre los que se encuentran los de del y del Marquesado, y , respectivamente, han pedido a las administraciones que intervengan para reanudar o regular el paso de los autobuses por sus pueblos.

En el primero de los casos, el de Monreal del Llano, el municipio, de poco más de 60 habitantes, no cuenta con ningún tipo de transporte público desde hace más de dos años. El autobús dejó de pasar, sin explicación ni previo aviso, lo que, como explica su alcalde, impide a gente mayor tanto ir al pueblo, sobre todo desde , como, a quienes viven allí, desplazarse a otros cercanos, “solicito que una línea pase por mi pueblo, aunque sea una o dos veces a la semana, hay mucha gente que lo está pidiendo, personas mayores que si hubiera transporte vendrían más al pueblo de lo que vienen”, explica el alcalde.

Para Fernando Martínez es absolutamente ilógico que su pueblo, estando a 4 kilómetros de Belmonte, a 12 de del Cuervo y a 7 de Los Hinojosos, esté incomunicado, “las personas más mayores que quieran venir a Monreal pueden viajar a Belmonte o a Mota, pero una vez allí, ¿Quién va a por ellos para que lleguen al pueblo si sus hijos no están o no tienen?”, se pregunta el alcalde. Martínez denuncia que a los responsables políticos actuales, de la Diputación, la Junta y el , “se les llena la boca de despoblación, despoblación, pues vamos a empezar, primero con esto, con el transporte. Luego seguiremos con otras necesidades”, concluye.

En la misma línea se pronunciaba el alcalde de , Natalio Valencia, en cuyo municipio, este verano y sin previo aviso, ha dejado de pasar el autobús en sentido Valencia “para los pueblos de Cuenca son indispensables unas buenas comunicaciones y, por supuesto, el transporte público. No es entendible que se supriman servicios, que el autobús deje de pasar, como en mi pueblo, en Villalgordo, de la noche a la mañana y sin avisar”, explica el primer edil y apuntaba también a las negativas consecuencias que la supresión de servicios para los pueblos conquenses, “esta no es forma de luchar contra la despoblación y de animar a la gente a que se quede a vivir en los pueblos. Pedimos al Gobierno de España y a la Junta de Comunidades que solucionen este problema lo antes posible”, reiteraba Natalio Valencia.

Varios son los pueblos de La Mancha conquenses que este verano han visto suprimidos sus servicios de autobús o reducido el paso de los mismos. Los pueblos afectados son los que recorría la línea Quintanar-Belmonte-Valencia, entre los que se encuentran Mota del Cuervo, Santa María de los Llanos, El Pedernoso, Villaescusa de Haro, Carrascosa, Villar de la Encina, La Almarcha, Motilla o Castillejo de Iniesta y los municipios de la línea Alcázar-Belmonte-Albacete, dónde se añaden también localidades como La Alberca o El Picazo.

A este grave problema, que afecta más directamente a las personas mayores que ya no conducen, se añade la imposibilidad de que los vecinos de Mota y Belmonte, por ejemplo, puedan acudir al hospital de Alcázar de San Juan y también la situación preocupante que viven los conductores que trabajaban en estas rutas, que se encuentran a la espera de que se reanuden para poder regularizar su situación laboral. Han contactado con la Junta de Comunidades pero, hasta el momento, el gobierno presidido por Page sólo aplaza la solución a esta situación.

Recordemos que, a principios de semana, eran siete las localidades que desde la Serranía Baja de Cuenca, pedían que se restaurara el servicio diario de autobuses en sus municipios. Desgraciadamente, esta situación no es nueva en la provincia. Hace dos años, en verano de 2017, varios pueblos de la provincia de Cuenca se quedaban sin servicio de autobús. La empresa, en aquel entonces Monbús, acusaba a la Junta de Comunidades de no haber respetado un acuerdo para subvencionar billetes de determinadas rutas. La intervención del , en aquel momento bajo el , conseguía que el servicio se reanudara.