Varios vecinos de (Cuenca), agrupados en la Asociación en Defensa de la Economía Responsable de este municipio, han enviado una carta al presidente de la en la que le alertan de la ubicación de una macrogranja de cerdos, proyectada en las inmediaciones de un pozo de emergencia para abastecimiento humano, (del que inicialmente se pensaba abastecer la macrogranja), y con una balsa de purines en las inmediaciones de un arroyo temporal.

El escrito está acompañado de varios informes, avalados por ingenieros titulados en y abogados, en los que se exponen las deficiencias de este proyecto que ponen en riesgo la contaminación del acuífero existente para uso público, la manifiesta asintonía entre las necesidades de agua del proyecto presentado y las reales, así como otras graves carencias de dicho proyecto ganadero.

Estos informes han sido también los que, en parte, avalan el recurso de alzada presentado hace diez días por dicha Asociación contra el proyecto de instalación de una macrogranja en Almendros y que, dadas las deficiencias observadas, ha producido el rechazo de más del 85 por ciento de la población que ha decidido asociarse para impedir que siga adelante.

De hecho en el proyecto inicial se afirmaba que “el consumo de agua procede de un sondeo existente de propiedad municipal que extrae agua del acuífero de la zona y no produciría una modificación apreciable de los caudales….”.

El pozo al que hace referencia se trata de la captación para abastecimiento humano denominada “Cerro del Espino” (código 0401200694), y se encuentra recogido en el Registro de Zonas Protegidas de la Demarcación del Guadiana.

Los promotores de la explotación, ante la alarma producida, han solicitado un nuevo sondeo en las proximidades del anterior, Según la Definición de Perímetros de protección para captaciones de aguas de abastecimiento público del Plan Especial del Alto Guadiana, los mismos pueden establecerse entre 400 y 1.500 metros, en función del tipo del material permeable del terreno. Según los demandantes se produce una doble anomalía en este proyecto. De una parte el nuevo sondeo estaría a una distancia inferior a la referida (900m_1500m) y, además, el proyecto adolece de un informe geológico que determine la realidad del terreno que según se pone de manifiesto estaría en la misma zona de formaciones carbonatadas de permeabilidad alta o muy alta.

En la amplia documentación aportada queda también de manifiesto que el proyecto (en lo que a necesidades de agua se refiere) es “intencionadamente ambiguo” para ocultar que las necesidades de agua de abastecimiento y de saneamiento son desmedidamente superiores a aquellas por las se pide autorización. (otras macrogranjasgranjas idénticas en la vertiente del Tajo han solicitado a su confederación hidrográfica hasta 6 veces más consumo de agua)

Por otra parte, en el informe se alerta de la construcción de una balsa de purines de 2.000 metros cuadrados (el equivalente a dos piscinas de dimensiones olímpicas) y de cuatro metros de profundidad que, según los demandantes, iría proyectada sobre un cauce temporal s/n_00110046200 afluente del “arroyo del Muerto”, en la vertiente del Río Cigüela.   Dicha ubicación se halla al proyectar el plano de la macrogranja en las capas hidrográficas de alta intensidad el visor de la .

“Friviolidad” del delegado de Medio Ambiente de Cuenca

La Asociación, que tiene convocada una asamblea informativa para este sábado, ha lamentado por otra parte las “frívolas” declaraciones públicas del Delegado de Medio Ambiente en Cuenca, , quien había asegurado que “en ese recurso de alzada los vecinos ponen lo mismo que en las alegaciones”.

A juicio , las declaraciones son temerarias y un insulto al trabajo y la profesionalidad de varios ingenieros, abogados y vecinos del pueblo durante tres semanas. Al tiempo, le han pedido que antes de hablar en público sobre la materia recabe información a la Dirección General y a la Confederación del Guadiana o que dimita y presente su currículo como “delegado de industrias cárnicas”.

La Asociación en Defensa de la Economía de Almendros ha dejado claro que no tiene una oposición frontal contra las granjas porcinas, como lo prueba que en estos momentos el mismo promotor, que ya es propietario de una granja dentro del pueblo, está construyendo ya una segunda granja.

La crítica sí está dirigida contra la actitud silente del alcalde que durante el mes y medio de polémica no ha dicho públicamente nada, y de sus posibles intereses de en esta SEGUNDA macrogranja, cuyo proyecto fue enmascarado por la primera.