La Asociación de Parapléjicos y Minusválidos de Cuenca (ASPAYM) reconoció este miércoles al presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, su trabajo por la integración del colectivo de discapacitados en nuestra comunidad autónoma.

Así se lo trasladó la Junta Directiva de ASPAYM en la reunión que mantuvieron esta mañana con el jefe del Ejecutivo regional, un acto en el que aprovecharon para hacerle entrega personalmente de la Silla de Oro que esta Asociación concedía al presidente Barreda. Un galardón con el que reconocen la labor de entidades, instituciones y personas que trabajan por el colectivo de discapacitados.

El presidente de ASPAYM, José Luis Mota, mostró su agradecimiento al presidente regional por este encuentro, al tiempo que subrayó que “a pesar de este tiempo de crisis aumentar la partida presupuestaria para las personas más desfavorecidas y, sobre todo, para el colectivo de discapacitados dice mucho de este Gobierno y del presidente”.

La Junta Directiva de ASPAYM aprovechó esta reunión para explicar al presidente Barreda uno de sus principales proyectos de cara al próximo año, así como pedir la colaboración del Ejecutivo autonómico. Se trata de la puesta en marcha de una nueva sede en la que llevar a cabo actividades de rehabilitación y terapia ocupacional.

Del mismo modo, el Jefe del Ejecutivo regional se interesó por el que es uno de los proyectos estrella de la Asociación: las campañas de prevención de lesiones medulares que desarrolla este colectivo dirigidas principalmente a los centros educativos.

La Asociación de Parapléjicos y Minusválidos de Cuenca (ASPAYM) fue creada el 5 noviembre de 1998 por y para discapacitados físicos de la provincia con el fin de prestar apoyo individualizado a cada uno de sus afiliados para obtener su plena integración social, con especial atención a las grandes discapacidades como el lesionado medular.

Cuando se cumple el décimo aniversario desde su puesta en marcha, cuentan ya con más de 300 socios en toda la provincia.