En el edificio, destaca el arca de los baños de 1775 y las bañeras originales, realizadas en piedra y consideradas como las primeras construidas expresamente para un balneario, el cual finalizó el arquitecto en 1817 con un estilo neoclasicista acorde con la moda de la época.

‘Los Baños de la Reina’ se popularizaron a partir del siglo XVIII, cuando Carlos III ordenó la construcción de los accesos a los primeros baños y a la hospedería; y su sucesor, Carlos IV, declaró su agua de Utilidad Pública en 1790. Sin embargo, el verdadero origen de la denominación de este espacio se debe a que, en 1826, el edificio albergó a Fernando VII, su esposa y su corte.

PAGE DESTACA EL TRABAJO REALIZADO

El jefe del Ejecutivo autonómico ha destacado el trabajo realizado por Solán de Cabras y el grupo Mahou-San Miguel en la rehabilitación de este nuevo espacio del balneario conquense, porque incrementa la oferta turística de la zona, sabiendo poner en valor la confluencia “de la industria y la historia, con la generación de empleo y el cuidado de la naturaleza”, como sucede en este emplazamiento.

García-Page ha felicitado además al grupo Mahou San Miguel y a Solán de Cabras por ser “sinónimo de la calidad que demanda el público, por su contribución a la economía sostenible en Castilla-La Mancha y también por frenar el fenómeno de la despoblación con sus acciones de responsabilidad social corporativa en una provincia como la de Cuenca, donde es muy querida no solo por el manantial y su enclave natural, sino también por la imagen de marca que mueve por el mundo”.