Así lo ha manifestado en el transcurso de una ponencia enmarcada en el curso sobre Accesibilidad al , organizado por el , y la , y en la que ha disertado sobre los planes de accesibilidad a cascos históricos recordando que su esencia es “que sean vividos, que no sean de cartón piedra”.

Juncà ha abogado por el desarrollo de una arquitectura “al servicio de la sociedad, de cada una de las personas y de sus necesidades y requerimientos” y ha instado a trabajar en torno a la “accesibilidad tradicional”. “No pensemos que con una serie de aplicaciones o planteamientos como las ciudades o edificios inteligentes está resuelto todo”, ha espetado, para, a continuación, ensalzar la figura de Ildefonso Cerdá, a quien ha presentado como uno de los padres del urbanismo moderno y precursor de la accesibilidad social.

Asimismo, ha puesto en valor la vinculación entre accesibilidad y seguridad como “dos caras de una misma moneda”, de ahí la “importancia clave” de elementos como los suelos y pavimentos, pero también el respeto al “carácter histórico” de estos espacios, la ejecución de las obras, su conservación y mantenimiento, el mobiliario urbano o el control y límite al uso de vehículos, aunque sin aplicar “un tratamiento excesivamente severo” para no convertir un casco histórico en un “parque temático”.

Tras admitir, con ironía, que en España somos “maestros del fútbol y la accesibilidad”, ha hecho hincapié en la importancia de la metodología a la hora de aplicar soluciones accesibles con “rigor, respeto y responsabilidad” así como de evitar a los “falsos profetas”, pues, “con buena voluntad no se resuelven los problemas”.

DOMÓTICA Y ACCESIBILIDAD

Previamente, en el transcurso de la ponencia titulada ‘Domótica y accesibilidad, turismo accesible’, el director , , ha subrayado cómo, en materia turística, en ocasiones “es más importante que las personas sean accesibles a que el propio establecimiento sea completamente accesible”.

Con una experiencia de cerca de 40 años de trabajo al servicio de personas con discapacidad y aunque, Sanz ha rememorado los años en que “solo se medía el espacio de la puerta a ver si cabía la silla de ruedas”, coincidiendo con Juncà en la necesidad de contar con una buena señalización wayfinding tanto en la web como en el transporte o la vía pública, así como en edificios, aseos incluyendo también la comunicación personal.

En este sentido, ha detallado aspectos imprescindibles como una fácil lectura así como una información y simbología concisa y transcultural y que faciliten la orientación de la persona con algún tipo de discapacidad.

A este respecto, ha aseverado que todas las personas “somos facilitadores o barreras”, por lo que “estamos incluidos en el problema y concernidos en la solución”, y que la tecnología “va evolucionando a favor de la discapacidad” a partir de la domótica, que hoy en día es “muy fiable, escalable, amortizable, fácil de manejar y mantener”.

La Fundación Polibea atiende en la actualidad a 330 usuarios con parálisis cerebral o daño cerebral sobrevenido en centros de rehabilitación, centros de día y residencias y, en colaboración con la Escuela Politécnica de Alcalá de Henares a partir del programa Padrino Tecnológico, trabaja, entre otros proyectos, en la aplicación de la realidad virtual al entrenamiento controlado de estas personas o en el desarrollo de un robot que haga las funciones de “conserje y las acompañe por el edificio”.