El sindicato subraya la “ilegalidad” de los últimos 250 despidos de personal eventual, efectuados en Geacam el pasado 30 de noviembre, ha informado en una nota de prensa.

Por un lado, señala que 69 de estas personas no debieron ser contratadas como eventuales sino de forma indefinida, tal y como especifica el convenio colectivo; porque fueron enroladas para cubrir las 69 plazas vacantes existentes en la empresa pública tras adjudicarse otras 70 por promoción interna.

Por otro lado, apunta que los contratos eventuales realizados a las otras 181 personas debieron ser de un año, y no de seis meses (sólo para la temporada de extinción). “De hecho, los tribunales están dando la razón a CCOO en las demandas individuales presentadas en estos casos y están calificando los despidos como improcedentes”, agrega.

“La empresa Geacam no cumplió con el convenio, no cumplió con los trabajadores de la bolsa de sustituciones que accedieron a las 69 plazas vacantes, a los que hizo contratos eventuales en vez de indefinidos”, ha indicado CCOO.

Asimismo, apunta que a los otros 180 empleados se les hicieron contratos eventuales sin fecha de finalización y fueron despedidos “de forma improcedente, sin causa justificada, el 30 de noviembre, al acabar la temporada de extinción; pese a que deberían haber permanecido contratados durante la temporada de prevención y hasta la siguiente promoción interna del 2018”.

“Geacam, empresa pública de la Junta, debe ser ejemplo del empleo estable y de calidad, y no lo está siendo”, señala el responsable de la sección sindical de CCOO en Geacam, , que recalca que “las plazas vacantes deben cubrirse con contratos estables y los contratos eventuales deben ser para todo el año”.

Amores advierte además que mientras no se arreglen los contratos indefinidos de la campaña 2017, tampoco será posible tener contratos indefinidos en sucesivas campañas. “CCOO no va a permitir que en la mayor empresa pública de la región se imponga la precariedad. Haremos cumplir el convenio con todas las armas que tenemos: en los juzgados, en las calles, o donde haga falta”, concluye.