La destaca que estas empresas suponen una buena oportunidad para localidades de nuestra provincia y que, exigiendo que sean rigurosos con la normativa sanitaria y medioambiental, deberían darles facilidades para operar en la provincia, pues, de otro modo, se marcharán a otros territorios generando allí riqueza y puestos de trabajo.

CEOE CEPYME Cuenca pide que no se impida la instalación de granjas de porcino en la provincia siempre y cuando estas explotaciones cumplan con los requisitos medioambientales y sanitarios que marcan las distintas administraciones públicas.

En este sentido, indica que en nuestra provincia están situadas importantes empresas de este sector y por tanto suponen una buena oportunidad para que se instalen este tipo de granjas en las zonas rurales logrando así la generación de puestos de trabajo, la fijación de población en estas zonas y también el desarrollo económico.

Respecto al impacto positivo sobre la economía de la zona debe considerarse no sólo la creación de los de los puestos de trabajo directo en las granjas sino del resto de estructura que compone una empresa ganadera como personal de fábrica de piensos, veterinarios, técnicos, transportistas, electricistas, fontaneros y resto de gremios implicados en la puesta en marcha y funcionamiento de estas instalaciones.

Por otra parte, la Confederación de Empresarios de Cuenca sí quiere ser rigurosa con los requisitos que exige la administración con el fin de no perjudicar al medio ambiente, ni tampoco a la población cercana, pero una vez que se hayan conseguido estos permisos, no pondría ninguna objeción a su instalación.

Es tajante la organización al pedir que no se pongan obstáculos, pues lejos de proteger el medio ambiente y a los ciudadanos, lo que se está evitando es el desarrollo de estas localidades mediante la instalación de nuevas empresas que generarían puestos de trabajo.

Otros lugares

Asimismo, avisan del peligro de que estas explotaciones porcinas, que necesitan algunas empresas para su desarrollo, de no ubicarse en la provincia de Cuenca lo harían en otros territorios, de ahí que pidan que se midan las desventajas de impedir esta llegada.

De hecho, apuntan que está demostrado que este tipo de ganadería intensiva no es perjudicial para la salud, ya que de otro modo, serían las propias administraciones las que evitarían su puesta en marcha y su instalación en nuestros pueblos.