La edición de este año incluye, como novedad principal, la introducción de un protocolo de suspensión ante una situación atmosférica adversa, la impracticabilidad del campo o la comunicación de prohibición por parte de la Administración con motivo de incendio, fenómenos adversos y otras situaciones similares, ha informado la Diputación en un comunicado.

Un circuito que se desarrollará en los mismos diez municipios del año pasado, que son Portilla (22 de junio), de la Sierra (29 de junio), Beamud (13 de julio), La Cierva (20 de julio), Cuenca (27 de julio), Buenache de la Sierra (3 de agosto), Cañada del Hoyo (10 de agosto), Huélamo (17 de agosto), Uña (24 de agosto) y Zarzuela (14 de septiembre).

En esta última localidad, tras la competición correspondiente, tendrá lugar la ceremonia final del circuito con la entrega de los premios correspondientes a los tres mejores equipos de las diez jornadas disputadas, además de un obsequio de recuerdo para todos los participantes y un reconocimiento para aquel jugador que haya logrado a lo largo del Circuito el mayor número de dobletes; es decir, haber derribado un fila completa de bolos en la subida y en la rebatida, en total seis.

EQUIPOS

Cada uno de los diez equipos participantes no podrá tener más de 16 jugadores, siendo necesario que se designe un capitán-delegado en cada uno de ellos, así como un árbitro, que hará las labores de su cargo en la competición que se desarrolle en su municipio. El capitán, por su parte, será el encargado de elegir a los cuatro jugadores titulares y algún suplente, procurando que la totalidad del equipo vaya participando a lo largo del Circuito.

Es aquí donde se da la otra novedad de este año, que es la introducción de la posibilidad de que ante alguna eventualidad, un equipo pueda disputar la prueba con tres jugadores, cubriendo en cada entrada uno de ellos al jugador ausente.

En cuanto al horario, se mantiene el introducido como novedad en la pasada edición, por lo que las pruebas se disputarán los sábados por la tarde, comenzando a las 17.00 horas durante los meses de junio y septiembre, y media hora después durante julio y agosto con el fin de evitar las horas de mayor calor.

Tampoco ha cambiado el hecho de que el equipo anfitrión de la jornada debe poner a disposición de todos los jugadores de, al menos, seis bolas de juego, a las que se sumarán, al menos, una más por cada equipo, por lo que en cada competición habrá un mínimo de 15 bolas para el uso de todos los jugadores.

De la misma manera, aunque en cada jornada se jugará con arreglo a las normas del municipio en la que se celebra, todas las competiciones se realizarán a cuatro entradas por equipo y para todos sus jugadores. Cada jugador lanzará por entrada una única bola desde la mano y luego realizará la rebatida.