En un momento dado, la joven se percató de que un desconocido pudiera estarla siguiendo, alertando de ello a unas amigas a través de su teléfono móvil, quienes al no volver a tener noticias, llamaron por su parte al teléfono de referencia para emergencias policiales 091.

La agresión sucedió en el momento en el que la joven accedió al portal del edificio en el que reside, siendo abordada por el desconocido, de quien logró zafarse después de un forcejeo, llegando hasta su casa e informando a sus padres de lo ocurrido, ha informado la en un comunicado.

Gracias a la rapidez en la comunicación de estos hechos al 091, así como a la inmediata respuesta policial, el presunto autor pudo ser detenido minutos después en su propio domicilio, encontrándose en posesión del teléfono de la víctima, a quien se lo había arrebatado para evitar que esta pudiera pedir auxilio rápidamente.