La intervención estuvo precedida de una llamada al teléfono de referencia para emergencias policiales 091, en la que se informaba de que una persona habría sido vista deambulando por la vía pública con síntomas de haber sido agredida, según ha informado la Delegación del Gobierno en un comunicado.

Una vez localizada la víctima fue trasladada al hospital, donde se pudo conocer que tenía dos costillas rotas, presentando quemaduras de segundo grado y numerosos golpes por todo el cuerpo, con heridas de perdigones y erosiones en el cuello producidas por alguna cinta o cuerda con la que habrían tratado de asfixiarla.

Las pesquisas de los agentes condujeron a la realización de un registro en la vivienda del presunto autor de los hechos, en la que habrían tenido lugar los hechos motivados por un ajuste de cuentas derivado de la venta de sustancias estupefacientes y donde fueron halladas una carabina, una barra de hierro e indicios de fuego en unas cortinas.

El detenido, con antecedentes policiales, fue puesto a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión provisional.