En torno a dos años de trabajo de un equipo multidisciplinar integrado por diecisiete expertos han sido necesarios para sacar a la luz el libro ¿Cuenca, castillos y fortalezas’, que ha editado la Diputación de Cuenca dentro de la serie Arqueología y que se ha presentado este jueves en el Salón de Actos del Palacio Provincial con la presencia del presidente de la Diputación, ; el diputado de Cultura, Francisco Javier Doménech; el coordinador del libro, ; y el coautor y representante de la de los Castillos, .

Una presentación muy esperada, a tenor del lleno que presentaba el Salón de Actos, que ha estado marcada en su inicio por la actuación del grupo de música folk Trovadores, que ha contribuido a ambientar el acto, y la proyección de un vídeo sobre la Ruta de las Joyas Olvidadas, promovida por la Diputación y que tiene como eje principal los castillos de Saelices, y Santiago de la Torre.

Un libro excepcional y necesario, a juicio de Prieto, que viene a mostrar el rico patrimonio de la provincia en arquitectura defensiva haciendo un recorrido por los 102 elementos fortificados existentes en un total de 90 municipios conquenses. Una publicación muy especial de carácter multidisciplinar que, en su opinión, bien puede convertirse en herramienta y hoja de ruta para que las administraciones puedan intervenir en la rehabilitación y puesta en valor de castillos, murallas, torres o villas fortificadas diseminadas a lo largo y ancho de la geografía conquense.

Un camino éste que, según ha recordado, ya ha iniciado la Diputación en estos últimos ocho años con la ejecución de más de 80 intervenciones en patrimonio con una inversión de más de 20 millones de euros, entre las que se encuentran un total de dieciocho elementos fortificados, a los que se ha destinado más de 2,5 millones de euros, tales como los castillos de Beteta, Monteagudo de las Salinas, de Almenara, Paracuellos, Enguídanos y San Clemente o las murallas de Alarcón, Cañete o Ucles, sin olvidar, las torres medievales de Chumillas, Villar del Humo, Cervera del Llano e Iniesta, entre otros elementos fortificados.

Pero este esfuerzo inversor y compromiso con la conservación y puesta en valor de la arquitectura defensiva no ha quedado solamente ahí y dentro del paquete de inversiones de 13,2 millones de euros aprobado en el mes de mayo con cargo al superávit del ejercicio 2018, se han contemplado nueve actuaciones más en elementos fortificados por importe de casi 3 millones de euros.

Y es que, tal y como ha remarcado Prieto, cuando la Diputación interviene en este tipo de elementos defensivos no lo hace por el mero hecho de conservarlos y evitar su desaparición, sino que también lo hace para conjugar la historia y la identidad de un pueblo con la dinamización económica del territorio y el consiguiente refuerzo de la provincia como destino turístico.

Una apuesta de la Diputación por el patrimonio defensivo que, según ha subrayado, comparte con la , representada en este acto por el coautor del libro, Rafael Moreno, por lo que no ha dudado en agradecer la colaboración de este colectivo, su labor en defensa de esta arquitectura y, por supuesto, la Medalla de Plata concedida este año a la institución provincial.

¿Cuenca, castillos y fortalezas’

En sus 574 páginas, este libro realiza un estudio exhaustivo y concienzudo de los 102 elementos de la arquitectura defensiva de nuestra provincia, de la mano de un total de 17 autores, que no son otros que Miguel Salas Parrilla (coordinador), Rafael Moreno García, , , , , , Marino Poves Jiménez, Checa, David Gallego Valle, Juan Ramón Arcos Conde, Jaime García-Carpintero López-Mota, Miguel Romero Saiz, Agrimiro Saiz Ordoño, , Jorge Jiménez Esteban y Miguel A. Castillo Sepulveda.

Un libro que cuenta con dieciséis páginas de bibliografía y que, según su coordinador, pretende ser un referente de cómo se debe estudiar la castellología en España, integrando diversas disciplinas con el fin de mostrar de una manera integral estos elementos fortificados. Un estudio que ha conllevado dos años de trabajo visitando monumentos, fotografiándolos, midiéndolos y consultando archivos y que es, sin duda, uno de los grandes exponentes de la riqueza y diversidad patrimonial que encierra una provincia como Cuenca.