Dentro de su fuerte apuesta por la recuperación del patrimonio de la provincia como herramienta para dinamizar nuestra economía en torno al sector turístico, la Diputación de Cuenca ha acometido en los últimos años dos importantes intervenciones en la villa fortificada de Moya, que han conllevado una inversión de un millón de euros, como han sido la rehabilitación y adaptación de la antigua iglesia de la Trinidad como hospedería y la reconstrucción de la antigua iglesia de San Bartolomé. Actuaciones que el presidente de la Diputación, , inauguraba oficialmente este sábado, acompañado, entre otros, por el primer edil del municipio, .

Prieto ha resaltado la trascendencia de estas intervenciones, que no solo buscan consolidar y preservar esta parte importante de la historia de nuestra provincia, sino también poner en valor esta villa fortificada con el claro objetivo de que se convierta en uno de los grandes activos para la dinamización turística de nuestra provincia. Y es que, a su juicio, es indudable el especial atractivo y potencial de este enclave medieval, como igualmente lo es el necesario esfuerzo inversor para su revitalización.

Algo que, según ha subrayado, comenzó hace unos años la Diputación con estas dos actuaciones, a las que ahora se suma la colaboración de la institución provincial para cofinanciar la aportación del Ayuntamiento de Moya a la ayuda concedida por el Gobierno central, a través del Programa del 1,5% Cultural, para el cubrimiento del Convento de las Concepcionistas.

Muestras todas ellas, en su opinión, inequívocas del especial compromiso de la Diputación para con el patrimonio de la provincia y, en especial, con el complejo fortificado de Moya. Algo que echa de menos del Gobierno de , que, según ha indicado, nada parece ligarle a esta provincia, a la que castiga con el constante ninguneo e indiferencia, como ha hecho, por ejemplo, con el Ayuntamiento de Moya al que acaba de denegar los fondos comunitarios del Programa Operativo FEDER Castilla-La Mancha 2014-2020 para la rehabilitación de la torre del homenaje del castillo y la continuación de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Bartolomé.

Un ejemplo más, a su juicio, de la “injusticia” que viene cometiendo el Ejecutivo de García-Page para con esta provincia y que contrasta, y mucho, con la apuesta de la Diputación por el desarrollo de esta tierra. No en vano, Prieto ha querido dejar más que claro su voluntad de continuar con esta reconstrucción y puesta en valor de la villa de Moya, porque “aún queda mucho por hacer” y cree imprescindible la implicación de todas las administraciones

Actuaciones

La Diputación conquense ha destinado más de 600.000 euros a la rehabilitación y adecuación de la antigua iglesia de la Trinidad como alojamiento turístico singular, cuya gestión, por cierto, está a punto de adjudicarse a una empresa con el fin de contribuir a revitalizar este Conjunto Histórico de la Villa de Moya con un recurso más, que incremente su atractivo de cara al visitante.

De hecho, con una superficie construida de casi 710 metros cuadrados y una superficie de ocupación de parcela de 516,4 m 2 , esta antigua iglesia de la Trinidad cuenta con dos plantas, concentrándose en la baja todos los espacios comunes del establecimiento hotelero y una habitación adaptada, mientras que la primera está reservada íntegramente para el resto de habitaciones hasta alcanzar un número total de once.

La reconstrucción y recuperación de la antigua iglesia de San Bartolomé, a la que la Diputación ha destinado en torno a 400.000 euros, ha consistido en la consolidación de la espadaña, parte de la arquería y paramentos aún en pie, la construcción de una cubierta y la consolidación de todo el perímetro con un atado para evitar el desmoronamiento de los restos del templo.

Actuación ésta encaminada a convertir esta iglesia originaria del siglo XV en , sirviendo de puerta de entrada a Moya y lugar de bienvenida de los visitantes con el fin de no solo de orientarles sobre la villa fortificada, sino también sobre los puntos de interés de esta zona de la provincia, como por ejemplo, Cañete o las pinturas rupestres de la Sierra de las Cuerdas en Villar del Humo o Henarejos.