El general Sanz Roldán fue nombrado director del CNI, con rango de secretario de Estado, en julio de 2009 por el Gobierno del socialista . Cinco años después, en 2014, fue renovado en el cargo ya con el ‘popular’ en el Palacio de la Moncloa.

Este mandato vence el próximo 5 de julio después de diez años al frente del centro de inteligencia y el general Sanz Roldán, de 74 años, no puede continuar de forma interina en el cargo hasta que sea nombrado su sustituto, según la ley que regula el organismo.

Con ello, el CNI quedará en manos de su secretaria general, , ‘número dos’ de Sanz Roldán desde junio de 2017. El nuevo director no podrá ser nombrado por hasta la toma de posesión de un nuevo Ejecutivo.

EL GOBIERNO NO PUEDE NOMBRAR NI CESAR

La ley de Gobierno establece que un Ejecutivo en funciones limitará su gestión “al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas”.

Esto implica que el actual equipo de no puede nombrar ni cesar altos cargos, lo que afecta tanto al director del CNI como a otros puestos pendientes. Por ejemplo, el se encuentra adscrito al responsable de Agricultura, Pesca y Alimentación, , desde que Meritxell Batet fuera elegida presidenta del Congreso el pasado 21 de mayo.