El diputado de Cultura, Francisco Javier Doménech, ha sido el encargado de pronunciar este viernes en el Club Información de la capital alicantina el pregón conmemorativo del Día de Castilla-La Mancha en . Y lo ha hecho con un pregón sentido, sincero y, ante todo, con orgullo de ser conquense y castellano-manchego. Y es que para Doménech, entre las grandes fortalezas de Castilla-La Mancha están, sobre todo, sus gentes.

En este sentido, el diputado de Cultura ha llamado la atención sobre la nobleza, generosidad, sencillez y espíritu emprendedor y trabajador que vienen a caracterizar a los castellano-manchegos y, de esta manera, a este territorio, del que, según ha dicho, afortunadamente sus gentes nunca olvidan y hacen todo lo que esté en sus manos, como es el caso de las comunidades originarias, para mantener vivos esos lazos de unión con la tierra que les vio nacer, a pesar de estar a cientos de kilómetros de sus respectivos pueblos.

Pero si fundamental para Castilla-La Mancha son sus gentes, a juicio de Doménech no se puede dejar a un lado, aunque a otro nivel, su rico y variado patrimonio histórico-artístico, monumental, cultural y natural. Patrimonio por el que, según ha recalcado, se ha preocupado, y mucho, la Diputación de Cuenca bajo la Presidencia de durante los últimos ocho años. Tiempo en el que, tal y como ha subrayado, se han acometido cerca de un centenar de actuaciones de recuperación y puesta en valor del patrimonio monumental con una inversión superior a los 20 millones de euros, que, esta misma semana, se han visto reforzadas con un paquete de inversiones por importe de casi 13,2 millones de euros destinados tanto a patrimonio como a infraestructuras, como caminos, carreteras, etc.

Y es que, según ha destacado, la Diputación ha visto en el patrimonio un elemento fundamental para el desarrollo económico de la provincia, la diversificación del tejido empresarial y, ante todo, un revulsivo para la generación de oportunidades de riqueza y empleo en el territorio, buscando contribuir, de esta manera, a luchar contra la despoblación, que tanto daño está haciendo al medio rural de comunidad autónoma y, en especial, en nuestra provincia.

Es por ello que ha querido hacer un repaso por el rico y variado patrimonio de Castilla-La Mancha, haciendo especial hincapié en el de la provincia de Cuenca, desde las pinturas rupestres de Villar del Humo, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y los yacimientos paleontológicos de Las Hoyas y Lo Hueco hasta las ciudades romanas de Segóbriga, Valeria, Ercávica y Noheda, sin dejar a un lado ejemplos de arquitectura defensiva como Belmonte, Alarcón, Cañete o Castillo de Garcimuñoz o lugares de una riqueza natural sinigual como La Serranía conquense o ciudades singulares como la propia capital.

Doménech tampoco ha querido dejar a un lado el gran potencial agroalimentario de nuestra comunidad autónoma, que le ha permitido ser conocida en el mundo entero. Sus vinos, sus quesos, su miel, sus aceites y un largo etcétera de productos de calidad diferenciada, que se han convertido en los mejores embajadores de esta tierra y en imagen indiscutible de una no menos importante gastronomía, donde tradición, calidad y saber hacer se conjugan en un solo elemento dando como resultado platos tan exquisitos como el ajo arriero, el gazpacho manchego, las migas de pastor, el morteruelo, el asadillo, la caldereta, las gachas, los zarajos o la perdiz escabechada.

Con estas fortalezas, el diputado se ha mostrado convencido del futuro de Castilla-La Mancha, en el que, según ha remarcado, la despoblación debe de ser el enemigo a batir, poniendo en valor los recursos ya existentes en el territorio, como así lo ha entendido la Diputación en estos últimos ocho años, e intentando revertir ese fenómeno de concentración de la población en torno a grandes núcleos urbanos con el fin de que el medio rural retome su protagonismo de antaño.

En ese camino, según Doménech, las comunidades originarias también tienen su papel, continuando con ese afán de mantener sus lazos de unión con la tierra que les vio nacer, regresando todos los años a sus pueblos y dando vida, aunque sea solo por unos meses, a esa tierra que no deben de olvidar. Lazos que ha pedido transmitan a las nuevas generaciones con el fin de que esa relación siga viva y latente.

Pregón que el diputado de Cultura ha querido rematar con un poema de cosecha propia dedicado a Castilla-La Mancha, que ha servido, a su vez, de preámbulo al recibimiento de una placa conmemorativa, entregada por el presidente de la casa regional, , y la Dulcinea, Rosa María Gómez Torres, así como a varias actuaciones musicales, que han corrido a cargo de y , dirigida por , el , bajo la dirección de , y La Voz de la Tuna, que ha puesto el cierre a este acto tan especial.